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Cien
días, cien
Se
cumplen cien días de Gobierno de Rodríguez Zapatero al frente del
Ejecutivo. Cien días de gracia, que se suelen dar cuando un Gobierno
u otro organismo o presidente comienza un mandato. Pero a señor
Rodríguez Zapatero se le han dado cien dos veces, una, la primera
vez que alcanzó éll la presidencia y ahora otros cien, que sería
lógico si fuese a otro presidente, pero a él que ya llevaba cuatro
años no era necesario, pues no había dejado de ser presidente, aunque
fuese en funciones. Por ello digo cien días, cien.
Cien días, que él y su equipo pueden decir que no recibieron una
despiadada oposición, pues el PP andaba más preocupado con sus problemas
internos y, todos los días en los medios de comunicación más por
ello, que por la oposición que le hacían al Gobierno, ¡y mira que
tenían por donde atacarlo! Pues son cien días, que no han tenido
nada de gloriosos, más bien todos de desastrosos.
La crisis, planeaba cual buitre sobre una pieza moribunda en un
desierto, así lo hacia sobre el Ejecutivo, herido por la forma de
negar la evidencia el presidente Rodríguez Zapatero, con su discurso
continuo: la situación no es tan mala y, además, los más desfavorecidos
"podéis contar conmigo" ¡Esto a qué se le puede achacar!,
a mentiroso, inconsciente, ignoranteŠ Porque la realidad se impone
y los más "desfavorecidos" son cada vez muchos más, pues
se multiplican.
Lo
que le encanta al señor presidente Rodríguez Zapatero, es lo de
reunir para cualquier cosa en la Moncloa, sabios y expertos, como
fue para el archivo histórico de Salamanca, la TVE y otras cosas,
con el club de expertos, él puede diversificar los ataques sobre
sus ministros y, que la oposición tenga para distraerse mientras
él hace de las suyas y, queda fuera de la Santa Bárbara del barco,
cuando explote, del cual él es el capitán optimista.
Parece
ser que no confía en su Ejecutivo, para que diagnostiquen la enfermedad
y la ataquen con el mejor fármaco, pues tiene que buscar fuera los
especialistas. Entonces, estos son los que tendrían que estar dentro.
Ante esto, ni Solbes, aumentando porcentajes de impuestos a favor
de las autonomías y, estas insatisfechas, ni Sebastián, sin corbata
por aquello de ahorro energético, ambos con sus equipos, son los
que tenían que marcharse, si no son capaces de dar con el diagnostico.
Menuda coña marinera, capitán, entre expertos, sindicatos, empresarios.
Y pasando a términos taurinos. Parece presidente, un torero que
no quiere lidiar ningún toro y deja que salgan al ruedo los subalternos,
por si llevan algún pitonazo, mientras usted señor Rodríguez Zapatero
está agazapado en el burladero.
21/07/08
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