|
Trillo,
descafeinado
El
escuchar las declaraciones de Federico Trillo, jurista, ex ministro
del PP, y hoy con cargo de Coordinador de Justicia e Interior del
partido, sobre la renuncia del PP a la implantación de la cadena
perpetua, me ha dejado desconcertado, por la cantidad de pegas que
pone para que ésta se pueda llevar a efecto. Mientras otro jurista
muy importante como Enrique López, defiende en su tesis que, puede
implantarse en España la cadena perpetua, sin necesidad de modificar
la Constitución, una de las pegas que pone Federico Trillo.
Cuando se promulgó la Carta Magna se eliminaron las condenas a muerte
y cadena perpetua, pero no se adecuaron penas para delitos que las
tipificaban. La modificación que se hizo del código penal en la
época de Aznar, no es una legislación dura ni antidemocrática como
la tacharon ciertos elementos. Sólo enmendó la humillación legislativa
a las víctimas y claudicante con los victimarios que regía hasta
el momento.
Trillo, comenta la imposibilidad de hacerlo sin cambiar la Constitución,
por su artículo 25.2 donde dice: "Las penas privativas de libertad
y las medidas de seguridad estarán orientadas a la reeducación y
reinserción socialŠ" Pero muchos nos preguntamos, ¿y cuando
no se logra la reinserción social (como muchísimos casos hay de
pederastas, terroristas, acosadores sexuales de mujeres o violadores
sintomático) qué se hace?
Según el jurista Enrique López y muchos como él, consideran que
no es necesario reformar la Constitución, bastaría con aprobar una
ley que reforme el código penal para implantar la cadena perpetua.
¡Aquí tenemos un tema de gran importancia para consultar a la Nación!
Saber que es lo que los ciudadanos opinan, no dejándonos que siempre
sean ellos, los políticos, los que tomen decisiones partidistas
y no de la ciudadanía en casos de tanta importancia para los tiempos
que corren. Si con cambiar una Ley que lo hagan, si es consulta
popular, que se haga, ¡a caso no tiene esto más importancia que
lo de la constitución (¡qué no era tal!) europea! La clase política
no es capaz de entender, por interés propio, y tiene la costumbre
de que los casos de suma importancia deben ser consultados a la
Nación, pues ellos no son los únicos que pueden discernir lo que
todos necesitamos.
Pero
continuando. Se puede explicar como, porque, en que casos, como
sería esta pena privativa de libertada. Si esto no merece la pena
hacerlo, por qué otras cosas se han hecho sin cambiar la Constitución.
El PP se ha mostrado partidario de un cambio de la Carta Magna en
otros asuntos quizás más triviales y en este caso el señor Trillo
se muestra tan descafeinado.
11/08/08
 |
|