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Justicia,
Justicia, ¿dondé estás?
Lo
que sucede en mi país, ESPAÑA, no tiene parangón en ningún otro
que se reconozca como democrático. Salvo que aquí, se quiera volver
al "monte", bueno a donde quiso siempre estar la izquierda,
desde hace setenta años que por su culpa han perdido la guerra.
A estos años de distancia la quieren ganar, ayudados por los que
la iniciaron, los socialistas, que no conformes con una Transición,
(que ellos creen que no han quedado bien reivindicados los derechos
de la izquierda, quieren volver a otra republica, rompiendo con
el régimen establecido y deshaciendo el Estado de Derecho actual)
ya realizada donde se habían olvidado las ofensas y rencores de
unos a otros. Aparece este hombre que quiere demostrar con una nueva
transición, los "valores", aunque algunos tuvo, de la
II Republica, empezando con la mal llamada Memoria Histórica, que
solo habla y alcanza lo sucedido en uno de los bandaos, y poner
al otro, justo al ganador, como asesinos. Sabiendo ellos todos,
que atrocidades se cometieron en ambas partes, y si se escribe alguna
historia que se haga de todo lo acontecido en esa época en España
, antes durante y después de la Guerra Civil.
Después de lo que ya se lleva pasado, en todo el tiempo que este
presidente Zapatero y sus satélites tienen el Gobierno. Nos aparece
el gran Garzón, defensor de causas mundiales, como la de Chile,
Argentina, e incluso la de Italia, hacia Berlusconi. Busca desaparecidos
de nuestra guerra por su cuenta, sin hacerlo como historiador o
escritor, sino como juez, que se contradice con sus acciones, pues
parece que tiene una doble vara de medir; lo hace todo sin permiso
o autorización de quien debe dársela, aunque estos parece que miran
para otro lado. ¡Quien es el juez Garzón, para solicitar información
de autonomías, párrocos, iglesias y de todos que le apetezcan sobre
el tema que quiere enfangar más? ¡No está ya la famosa Memoria Histórica!
Las iglesias le debían comunicar los desaparecidos sacerdotes y
religiosos, amen de los por el hecho de ser católicos e ir a misa,
han sido asesinados. O los que fueron al entierro de Calvo Sotelo,
y a varios los mataron, las checas de Madrid, los enterrados de
Paracuellos.
Cómo no se acuerda este juez de la Ley de Amnistía aprobada en las
cortes producida en 1977 y la anterior de 1975, y cómo se puede
contradecir en sus actuaciones, cuando en el año 2000, que no está
tan lejos, rechazó querellas por genocidio contra Carrillo, PCE,
PSOE y otros, por lo de Paracuellos, alegando que los delitos estaban
"prescriptos" y ateniéndose a las "amnistías"
de los años antes mencionados. Pero el juez salvador de los males
del mundo, sigue queriendo cavar más profundo en busca del odio,
rencor y venganza. Pero en él no hay mala fe y abuso de derecho
como acusó a los denunciantes de lo de Paracuellos. Pues el delito
había prescrito por pasar más de veinte años desde que se cometió.
Y Garzón sí admitió en 2006 querellas presentadas por familiares
de muertos del bando republicano por supuestos crímenes de guerra,
contradiciendo así parte de sus argumentos utilizados seis años
atrás. Su protagonismo le ha hecho ir a por las dictaduras del Cono
Sur, casos de Chile y Argentina, pero fue a por las dictaduras de
Guinea, Cuba o Nicaragua. Ni las dictaduras de Europa del Este,
donde hubo verdaderos genocidios, ahí el juez "estrella"
no investigó.
Lean a José Díaz Herrera, su libro "Garzón, juez o parte"
y sabrán más del "figura". Quizás con el tiempo, con la
vara que mide, no sea medido.
08/09/08
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