Ahora
quién sigue quemando España
España
está en llamas y no me refiero a las que anegan nuestro arbolado,
me refiero a la vida política de nuestras administraciones
autonómicas y formas de autogobiernos. Hemos pasado de la reforma
de la constitución, por la forma de cortar el melón,
a la guerra civil proclamada por Josep Huguet, líder de la
ERC, pasando por las lecturas de Gabriel Celaya evocadas por el Presidente
Touriño, y el casi ya el olvidado Plan Ibarretxe... ¿llegaremos
al de alianza de nacionalidades, del Presidente Zapatero?.
Mi pensar sin querer ser un parecer catastrofista que esta situación
da una imagen de confusionismo, y me imagino que igual a muchos paisanos
que me leen.
¿Es una nación, un idioma? No, pues ahí tenemos
el clásico ejemplo de Suiza con varias lenguas oficiales, tampoco
es una religión aquí hay muchos ejemplos de naciones
en las que son varias sus creencias religiosas oficiales.
¿O realmente estamos confundiendo los términos nación
y estado?, ¿O es lo que se pretende realmente es que lo confundamos?
España y el Estado Español son cosas distintas. Y solo
los que lo identifican lingüísticamente están cometiendo
un eufemismo gramatical y político. Los problemas en la organización
del estado son consecuencia de que España como nación
en este momento no tiene un proyecto ilusionador y no viceversa. Primero
creo debemos de dar unas pinceladas al concepto de nación para
que sobre el podamos diseñar el estado que permita alcanzar
un gran pacto dentro de nuestra Constitución. Los socialistas,
y en concreto el Sr. Touriño últimamente utiliza, siempre
que habla de autonomía un término que más que
inapropiado porque nos recuerda a los efectos de un huracán:
solidaridad, debemos ser solidarios,... y todo por encima de otro
concepto mucho mas básico, y característico de una nación:
unidad, que no hay que confundir con uniformidad o con imposición
de un modelo y un camino único. La base de ese concepto de
unidad debe ser la unidad nacional de los pueblos que conforman España,
y la unidad social de los hombres que pertenecen a los mismos, las
competencias, la financiación son solo figuras administrativas
del estado que se deben crear a raíz de que la sociedad española
tenga la capacidad de pactar un gran proyecto colectivo que proporcione
más igualdad territorial.
Y yo le pregunto a la Ministra Narbona ¿si sabe ahora, usted,
quién que quema España, por favor díganoslo?
Gregorio A. Andion
Pontevedra
30/09/05
gandionl@hotmail.com |