Algunos
pensamientos para acabar un año...
Algunas
veces uno se pregunta dentro de la profundidad que las circunstancias
de la vida le permite, hacer la siguiente reflexión: "¿que es
ahora de nuestra libertad?". Uno, para estos temas, siempre hace
uso de grandes citas, pero de principio quisiera quedarme con pequeñas
vivencias que llevo acumuladas este año y de las que uno ha sido protagonista
de alguna manera, y las que me parecen muy provechosas: Situaciones,
en el ámbito internacional, como de aquella amiga que me contaba que
en el Metro de Londres ya no existen papeleras desde los atentados
a la capital Británica, y aquella sociedad se ha inclinado por la
suciedad en aras de su seguridad, su libertad. La de aquellos compatriotas
nuestros que viven en Ceuta y Melilla y cada día se juntan para arriar
una bandera como símbolo de lo poco que les queda y les une a España,
su libertad, horrorizados por mapas que se muestran en los colegios
públicos donde se incluyen Ceuta, Melilla y hasta Canarias dentro
de la demarcación marroquí, o aquella pagina de la política municipal,
donde una concelleira del P.P. descubrió que hablaban de su hija en
una pagina web, en honor de la libertad de "expresión".
La Creación del Consejo Audiovisual Catalán el cual es utilizado como
instrumento arbitrario para intentar censurar y silenciar las opiniones
de prensa, en nombre de la libertad, y con el animo de de crear otro
a nivel Nacional. Un gobierno Nacional que se encuentra "secuestrado"
por los resultados electorales del 14 de Marzo, la libertad, siempre
utilizada como arma arrojadiza por aquellos que se creen en el poder
monopolizante de ella. La creación de "jueces de proximidad"
no escogidos claramente por sus meritos académicos, creando interferencias
entre el Poder Legislativo y Judicial, la libertad. Y la de otros
muchos casos que omito por falta de tiempo y espacio.
Tal vez sea una categoría filosófica, pero me arriesgo a pensar que
la libertad es una opción de vida, la opción liberal que muchos nos
hemos planteado, que nada se semeja a lo descrito anteriormente, es
decir su coartación o mala utilización. Y como consecuencia, de ella,
la subsistencia de la categoría de la Libertad de Expresión que debe
siempre preponderar sobre el derecho al Honor al ser otorgado como
valor intrínsico por la Constitución, nuestro instrumento fundamental
Y como prometía al principio, en este tema, es inevitable no citar
a aquellos que lucharon por ella y la entendieron en su pleno concepto,
como por ejemplo George Orwell, que la describió, refiriéndose a La
libertad de expresión como decir lo que la gente no quiere oír.
Pero
yo me quedo, personalmente, con el pensamiento mas integral del Presidente
Jefferson que tal vez nos guste vivir como aquellos corderos, que
prefirieron vivir solos a estar vigilados por lobos,Š
Gregorio A. Andion
Pontevedra
30/12/05
gandionl@hotmail.com |