Fuego
fatuo
Creo
que necesito urgentemente una pastilla de ampliación de mi capacidad
de asombro, tal cual como si fuera un disco duro y necesitara más
capacidad o más memoria RAM.
Plantear como principal problema municipal la necesidad de regular
de forma más estricta el uso del fuego durante la Feira Franca mientras
España dirime su vida entre los atentados y provocaciones de ETA y
la carrera alcista de los créditos hipotecarios, casi me parece esperpéntico.
Al borde de unas elecciones nacionales donde los lideres de las dos
tendencias mayoritarias se juegan el futuro de una nación en declive
tanto económicamente como socialmente si esto a ustedes no les asombra
creeré que no le interesan el debate en la inversión sanitaria, deportiva
y de infraestructuras de comunicación que ahora mismo vive nuestra
ciudad, y por el contrario el principal argumento de actualidad del
gobierno municipal es la creación de una Ordenanza sobre la utilización
del fuego o mejor sobre el uso ³del agua de fuego².
¿Que pensara el Alcalde Vigo o el Presidente de la Xunta sobre la
preocupación que se vive estos días en Pontevedra? ¿Que pensara nuestros
gobernantes municipales? ¿O serán ellos mismos quienes han provocado
tal cuestión?
Estamos posiblemente ante la presencia de un fuego fatuo un fuego
lleno de ilusiones que nos quieren hacer ver una realidad inexistente
en el entorno tanto nacional como municipal, haciéndonos creer en
un simple ejercicio dialéctico de la inversión de la culpa. Aquel
que manda intentando hacer creer que los dolosos son sus contrarios,
aquellos que en cambio de gobernar intentan soslayar a miembros de
partidarios contrarios para parecer estos superiores, en fin en un
fuego fatuo más próximo a las elecciones que a un gobierno más o menos
digno. ¿Ese fuego también habría que regularlo?
Se prometen deducciones, se dan ayudas a vástagos, empastes de oro
¿cual puede ser su rentabilidad, me refiero política? La de convencer
a un electorado de lo que ³hecho nada de nada² y ya veremos de aquí
en adelante.
Desde nuestro Consistorio se ofrece un nuevo cauce del río, reformas
de un hospital, y un nudo mas o menos imposible. ¿Pero objetivamente
que preferimos una ordenanza del siglo XV o la normativa del desarrollo
urbanístico de una Pontevedra nueva? Tal vez de esta porque luego
lo prometido es deuda y se les podría exigir responsabilidades a una
Concejalia que mas que bicéfala podemos llamar descabezada.
Esperemos, que en octubre o en el mayo próximo, prime la cordura,
la inteligencia, y votemos con conciencia. No dejándonos llevar por
esos fuegos fatuos que, seguramente, nos introducirán en tinieblas
y tembladerales que ya conocemos y de los cuales, afortunadamente,
y merced a otros actores políticos, habíamos conseguimos salir, pues
no convendría abusar de tanta fortuna.
Gregorio A. Andion
Pontevedra Activa
13/09/07
gandionl@hotmail.com
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