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Homenaje a Moncho del Azul
"Una
de las grandes riquezas de la vida es la que encuentras en bares
como El Azul de Moncho: el buen café, la amistad, la buena soledad,
las miradas para soñar y la tertulia convivencial" (Agustín
García Calvo "Júpiter", Luis Buñuel "El del Tambor"
y Richard Feynman Premio Nobel "El Físico de las Putas"
o funcionarias del cuerpo: Los tres se pasaron por El Azul de Moncho
y son unos grandes defensores de los bares, de los cafés como universidades
de la vida) Con este escrito quiero rendir homenaje a una gran institución
compostelana que se jubila por méritos propios, a una gran institución
promotora del mejor capital social, del capital convivencial, al
compostelano de la Calle del Medio Moncho (Ramón Marcelino Boullón
y Moure) del Café Ideal Bar Azul, situado estratégicamente en la
ciudad vieja y monumental de Santiago de Compostela Llegue de mi
pueblo Vegadeo (Asturias) a estudiar economía en Santiago de Compostela
en octubre de 1967 y al principio, solo en la ciudad, con unas novatadas
criminales en el Colegio Mayor Generalismo Franco (ahora se llama
Rodríguez Cadarso) y un primer curso en la Facultad de Económicas
de 360 alumnos en el que nadie nos informaba de nada, me hallé bastante
perdido. Uno de los sitios donde comencé a encontrarme y muy bien,
fue en El Azul de Moncho. En primer lugar estaba, digamos lo material
(si bien se trata de lo material-inmaterial que te permite saborear
pero también reflexionar, charlar, vagar, junar, perderte, encontrarte,
volverte a perderŠ), el café sensacional y que me encantó, pues,
en aquella época, por lo general, eran muy malos y en bastantes
casos lo siguen siendo. En segundo lugar, y tan importante como
el buen café o si cuadra mas, estaba lo convivencial, el brebaje
vital, lo que los sociólogos llaman (estudié en París con uno de
los creadores del termino, con Pierre Bourdieu), desde no hace mucho,
el capital social.
Es decir, en El Azul estaba Moncho con su simpatía y su gran capacidad
para generar y promover capital social, para relacionarse, para
charlar y no solo de fútbol, de su Barça y que ya ha colocado a
sus nietos ¡Mecachis!, para tertuliar sobre lo divino y lo humano,
para debatir, para generar un ambiente convivencial pero sin pedantes
cultureteiros, pero también para prestarte unos durillos en aquellas
épocas estudiantiles de mucha escasez pero de muchas alegrías (ahora
mas puede ser mucho menos: muchos mas bienes, mucho mas de todo
y como sea pero mucha menos humanidad, una grave desertización de
las relaciones humanas), para ayudar, informarte, orientarte, echarte
una mano si lo necesitabas, guardarte los panfletos en el sótano
o almacén (su suegro, ya fallecido, Don José Rodríguez Montaña,
con motivo del intento de golpe de Estado del 23F y años antes llamó
a Moncho por teléfono y le dijo: "Tira todo o que teñen ahí
Cancio é os demais"), para presentarte (él y sus camareros
y buenos amigos), especialmente, a una cliente, a una peregrina
a la búsqueda de la comunión de los cuerpos y de las almas (no piensen
mal: el alma no es mas que el espíritu encarnado en busca de sentido
y significado. Feynman: "La fisica no es la cosa mas importante.
La cosa mas importante es el amor"), del justo y santificador
jubileoŠ Allí, en El Azul de Moncho, conocí a Françoise La Bruja
Bretona, A Marta La Bolerista de Tacón de Aguja, a Olga La Rusa,
a una padronesa muy grande y que nos mirábamos mucho y Moncho al
quite, a Claudia La Suiza, una guapa enigmática, rabuda y con personalidad
pero que no era de fiarŠ Allí, los de la célula comunista preparábamos
las acciones, si bien también manteníamos muy buenas relaciones
con los anarquistas de Su Serenisima El Príncipe Galín (otro cliente
del Azul) y así llevamos a cabo el apoteósico, subversivo, situacionista
y montuno movimiento universitario de los Servicios universitarios
y de los Pisitos Bueniños, Bonitiños e Baratiños (lo que había y
de forma general eran cuchitriles), el inigualable, muy combativo,
fraternal y amatorio Movimiento Universitario del Cerdo Gloriosis
Causa Juan Jacobo Paradox, el Conejo Prometeo (que trajo de su huerta
el camarero del Azul, el gran amigo Guillermo y que sacamos con
Galín y Agustín Gracia Calvo en la Galería Sargadelos de Chichi
Campos para dar cuenta de una universidad aconexada, enconexada),
el Burro Zenón de Kotapos (este eminente y muy dicharachero Doctor
Gloriosis Causa tenía su residencia de invierno en la Residencia
Universitaria Burgo de las Naciones y cuya apertura reivindicaron
y consiguieron los universitarios movilizados) y las Insignes Gallináceas
que bulliciosamente irrumpieron en el Paraninfo de la Universidad
de Santiago de Compostela alborotando el gallinero ou poleiro universitario
¡Menudo poleiro!, Menudo galiñeiro!, ¡Vaya selva!, ¡Vaya sarcófago
panteón de cuarta donde yace que no pace el saber, la critica y
el conocimiento!. Moncho, pero asimismo los camareros del Azul y
buenos amigos, Pepe (ya fallecido y que siempre recordamos), Guillermo
(ya jubilado y que sigo viendo y saludando), Carlos (ya fallecido
y que también recordamos), Pepiño, Fernando y Rogelio, estaban al
tanto de nuestras acciones universitarias y otras muchas luchas,
de las que les dábamos cuenta y comentábamos. Igualmente, estaban
en El Azul Doña Carmiña (la jefa, la elegante esposa de Moncho),
las hijas de Moncho, Chus y Salomé (Moncho me hizo trabajar en varias
ocasiones en sus deberes estudiantiles), y ahora sus queridos nietos:
Marcos (que mete muchos goles), Laurita y David.
En El Azul, ¡como no!, tuvo una de sus muchas sedes la Coordinadora
Nudista Ecológico Radical (Desnudaos del hombre viejo, No a la contaminación
espiritual y Viva la verdad al desnudo) y desde donde, con Moncho
siguiendo muerto de risa la conversación por teléfono con Radio
Club Tenerife, convocamos manifestaciones en Tenerife por el problema
que había surgido en la playa de Las Teresitas con lo de las tetiñas
free (a lo que Feynman El Gran Explicador, a las Tetiñas Free, era
tan aficionado y decía aquello de "Hay mucho sitio al fondo
y con esta visión de la libertad gozosa de las formas mi electrónica
cuántica furrula mucho mejor"). Los convocantes de la Mani
de las Tetiñas Free de Las Teresitas, y que sacamos de la manga
por teléfono y ad hoc en el Azul de Moncho y gracias a su complicidad,
fueron los grupos nudistas El Platanito Pelado y El Guanche Despelotado
integrados en la Coordinadora Nudista. Este combate, carnal-espiritual,
agustiniano, buñuelesco, feynmaniano y desmitificador, de la Coordinadora
Nudista y otras muchas luchas radicalmente desnudadoras, y que sirvieron
para mejorar algo las cosas, nos dieron mucho juego en El Azul de
Moncho y lo pasamos muy bien. Las historias del Azul de Moncho son
muchas, diversas y maravillosas. Incluidos los momentos duros y
muy tristes, y que los hubo. E
l Azul de Moncho ha sido una excelente Universidad de la vida (de
la otra, de la Universidad mandarinil, funcionarial, politiquera,
partidista, clientelar y profundamente amargante y frustrante, como
de la buena educación, mejor no hablar) y que procura la mejor formación,
la que te enriquece humana, vital y socialmente. Moncho se jubila
en El Azul con todo merecimiento y después de empezar a trabajar
a los 14 años y de llevar 48 años en la barra, día tras día incluidos
los sábados y domingos (para suerte nuestra). Lo vamos a echar mucho
de menos. Como él en El Azul habla muchos idiomas (ingles, francés,
alemán, italiano, portugués, etc., además de gallego y español.
¡Ah! y catalán del Barça.
De seguir así las cosas en lo que van dejando de España pronto habrá
17 o más idiomas oficiales) con sus clientes y visitantes, y con
mucha gracia, yo, al gran amigo Ramón Marcelino, profesor de relaciones
humanas (así figura anotado en el homenaje que se le hizo hace poco
al amigo Felix Navaza), lo voy a despedir en ruso y chino (es una
pena que no se escuche lo bien que lo pronuncio) pero tomado de
latín que es clásico como clásica ha sido la gran institución El
Azul de Moncho: Veritas, libertas, amicítia praecípua humani ánimi
bona (La verdad, la libertad y la amistad son los principales bienes
del alma humana), Amicus óptima vitae possessio (El amigo es la
mejor posesión de la vida) y Amicis quaélibet hora (Para los amigos
de verdad, cualquier hora). Moncho, queridísimo amigo, has rendido
un gran servicio (¡¡sin desgravar!! y a otros - los que tu y yo
sabemos - les dan millones por nada, por amargarnos con su ruido
politiquero, con su malísima propaganda), muchas gracias por todo
y siempre a tu disposición.
28/04/07
cpcancio@usc.es
miguelcancio.com
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