EL GOLPE DE HONDURAS
Cuando se pensaba que los golpes de estado a la chilena eran cosa del pasado y de repúblicas bananeras, resulta que están ahí y funcionan con el asentimiento de los "bananeros", es decir los dueños del país, que son los que siguen mandando.
Hombre, ya está feo la forma en que han tratado los milicos de Honduras a su presidente electo, pero que la asamblea popular, el poder judicial o los demás partidos respalden por activa o por pasiva tan bárbara actuación, dice mucho del funcionamiento de la sociedad hondureña.
A mi me ha llamado la atención sobre todo, el que en su parlamento hayan tenido el cuajo y la caradura de leer una carta, más falsa que un duro sevillano, supuestamente escrita por Manuel Zelaya, en la cual renuncia, entre otras cosas, por motivos de salud. Será por el disgusto que le han dado cuando le han colocado los fusiles en la cara. Porque al hombre, a pesar del susto, se le ve buena pinta física.
Naturalmente que la carta no es suya, ni la ha firmado nunca, con lo cual ya se podría acusar del delito de falsedad de un documento público, nada menos que de la presidencia de la nación, a todo un parlamento, o por lo menos de forma directa a los que han tenido el valor de confeccionarla, presentarla y leerla en el sagrado lugar que representa la soberanía popular.
Pero después de lo que han hecho con su presidente, esto debe de parecerles un pecado venial. La verdad es que dan pena y si Zelaya no tenía razón o estaba fuera de la legalidad con su referendum consultivo, ya se la están dando con sus métodos abusivos y gansteriles los mitares hondureños que han llevado a cabo el golpe y los políticos y fuerzas sociales que lo respaldan.
Recuerdo que en un viaje de avión coincidí en el asiento de al lado con un venezolano opositor a Chávez. Era cuando querían que se celebrara un plebiscito y el Presidente no estaba por la labor. Al final lo hizo y lo ganó. Pero yo le razonaba al de Caracas. Oiga, y si se hace el referendum y lo gana Chávez? Y el contestaba...es que Chávez no puede ganar. Le volví a repetir la pregunta de forma reiterada, por si no me había entendido bien y la respuesta siempre fue la misma.
O sea que se pregunta al pueblo, pero sólo se le hace caso o se le respeta si el pueblo dice lo que uno quiere. Al final concluí diciéndole que tal vez Chávez no fuera muy demócrata, pero ellos tampoco y así la cosa no funcionaría jamás.
El problema está en que hay demasiados pueblos sudamericanos en donde nadie cree de verdad en el sistema democrático y al final acaba triunfando lo de siempre, es decir, la ley de la fuerza. Y la fuerza de momento la tienen los militares, que para eso allí son una clase especialmente poderosa e incluso rica. El militar en estos paises está a menudo imbricado con la oligarquía, con la gente poderosa y por eso sus intereses son a menudo los de las clases que siempre han mandado y siguen mandando. Y cuando peligra su posición de poder social y económico...pues la democracia se acaba y salen a relucir los sables, que no están al servicio del pueblo ni de la democracia. Esto ha pasado ahora en Honduras y puede pasar en otros lugares de similar tejido social.
En este golpe de república bananera (y Honduras es un gran productor de banano), hay algo original: EEUU ha condenado el golpe, así como la gran mayoría de los países del entorno y la UE. Esto ya es algo bien importante. Ahora habrá que ver las medidas concretas que se adoptan a nivel internacional para lograr retornar al Presidente Zelaya al puesto a que tiene derecho y habrá que ver la reacción de apoyo de la ciudadanía dentro del país, que deberían de ser la inmensa mayoría, incluso por supuesto los que no esté de acuerdo con su política, porque hasta que el pueblo no diga otra cosa, es el presidente de todos los hondureños. Veremos lo que pasa.
