|
SIN
SILICONA
Señor
Presidente del Gobierno, con este nuevo luc que dio en el cambio
del gabinete ministerial, el maquillaje para el mismo le quedo suave
e incompleto. Reconozco que ya dejó fuera la paridad y que le dio
las gracias por los servicios no prestados, a las dos mujeres que
le han demostrado que por el hecho de serlo no desarrollaron como
tales, los cometidos encargados por usted en política, por ello
creo que lo de la paridad, aunque la vicepresidenta del Gobierno,
Maria Teresa Fernández de La Vega quiera pastelear, ya está demostrado
que la paridad, es una parida y una ofensa a las mujeres que ocupan
puestos por este método y, no por su valía en todos los ordenes
y cometidos. A mi juicio, en este cambio esperaba algo más de silicona
o sea, que algún que otro hombre también se fuese de vacaciones
perpetuas como pasaría en un país democrático, pero en éste, que
es el de jauja y no, bananero, cómo podría coger vacaciones permanentes
el ministro de Justicia, que ya se sabe como se calificó asimismo;
el de Interior, que válganos, no se si decir, Dios o Alá; el de
Defensa, que continua apoyándole a usted en lo de no guerra y si
paz, para que los pobres soldados muertos no tengan la compensación
que se merecen después de dar su vida por España y el señor Solbes,
ya no habla, aunque diga usted Señor Presidente que por cada maceta
que pongamos en los balcones los españoles, nos dará cien euros.
Él está a velas venir. Pero le puede valer de parachoques en la
crisis que se aproxima.
Pero donde le faltó la silicona para completar el maquillaje de
esta remodelación, fue, al no cambiar al inefable yŠ Moratinos,
el peor ministro de Asuntos Exteriores que ha tenido España en todos
los tiempos y, siendo un hombre de la carrera diplomática. No me
refiero a esas facciones de su rostro "bobalicon", no,
sino a la forma de comentar las cosas del exterior y del interior,
que se hace un lió él solo, cuando quiere explicar algo y, las relaciones
diplomáticas españolas con países extranjeros, incluso, con los
que él tanto aprecia, los islámicos, van como van, no conducen a
nada. Recuerdo los chistes, que me cuentan del señor Morán, pero
la diferencia es grande entre uno y otro como ministro, aunque ha
éste no le hicieran chistes, solo con que hayan dicho nada más que
lo de "desatinos", ya es bastante y lo dice todo. Hace
muy bueno al señor Morán. El señor Rodríguez lo cuida, le hace falta
un personaje como éste, para su Gobierno.
12/07/07
 |
|