El
YAK-42
No
me imagine nunca que, de aquellos lodos, trajeron estos fangos. Con
todos mis respetos a los familiares de aquella desgraciada tragedia
y a los que han emprendido acciones judiciales por errores de identificación,
no tengo más que darle mis condolencias por todo lo que han pasado.
Pero si es cierto lo que se dice de que "a mar revuelto ganancia
de pescadores", en este caso hubo a quienes les debió interesar
que esto siguiese adelante como si fuese el crimen más horrendo, para
atacar, destrozar y reventar a rivales políticos, aprovechándose de
un desgraciado accidente y de unas actuaciones erróneas, llevadas
por las prisas o por una situación política determinada, en la que
a quien se juzga es a los militares con penas de cárcel. Sólo faltaba
que se pidiera penas de muerte-si existiera-para los encausados. Tengo
la sensación que a lo largo de todo este proceso desde el accidente
aéreo, no se buscó por algunos nada más que venganza política. Y no
era menos de esperar que, tanto el señor Bono, ex ministro de Defensa,
que tanto hurgó en la herida de este caso, esté de acuerdo con lo
sentenciado por la Audiencia Nacional, lo mismo que la ministra Chacón,
y hasta el mismo Trillo, acata la sentencia aunque no la comparta.
Aquí en ciertos casos, siempre son los mandos inferiores los que pagan
las consecuencias de órdenes, quizás recibidas de superiores que puede
que sean muchas veces políticos, aunque estas sean dadas y se hagan
de buena fe, a parte de que se deje el rigor de efectividad en las
mismas.
El caso que nos ocupa, ya comente antes que, por un desgraciado accidente
se ha trasformado en una caza de brujas de otra escoba, para quemarlas
el la hoguera. Al haber mucho interés político en lo mismo, apartándonos
del interés de ciertos familiares, no de todos, supongo.
Pues ese mismo interés quieren que se ponga por quienes tienen facultad
para hacerlo, las victimas del terrorismo. Al igual que se ha quedado
sin determinar claramente a todos los españoles que queremos saber
-como se decía- después del 11-M, por las calles y los medios, con
la masacre-asesinato de heridos y muertos de los trenes de Madrid.
Cada día salen a la luz más indicios y declaraciones de cosas raras
que han pasado. Y por las mismas había que reabrir el caso. ¿Qué se
teme después de tanto tiempo? Sepamos la verdadera verdad de lo sucedido,
como sucede en el Yak-42.
Que los Jueces se dejen de intentar esclarecer crímenes de guerra
en otros partes del mundo, y se dediquen a los casos que por desgracia
son bastantes en España sobre este caso, que gracias a la prensa escrita
(alguna) los ciudadanos nos vamos enterando de cosas que se han pasado
por alto o no se les dio la importancia necesaria que merecía el asunto.
A los ciudadanos no nos interesa que un Juez, nos diga que Franco
está muerto, pero si nos interesa que lo del 11-M, se aclare, como
sucedió lo de los GAL. O que sepamos como se enteró el aparato de
la economía de ETA, que se iba a por ellos. O que se descubra lo de
la droga de la Comisaría de Andalucía. Y que no venga ahora Almodóvar
pensando en hacer una película de cómo ganaron la guerra los republicanos,
los socialistas y los comunistas, siendo Franco quien la perdió. Anda,
vayan y pongan el mismo interés, señores políticos en estos casos,
ayuden a la victimas, y los españoles nos enteremos de lo sucedido.
21/05/09
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