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La
adormidera
Zapatero es la "adormidera" que flota en el aire para
adormecer a los españoles. No se puede comprender sino están aletargados
los ciudadanos españoles como pueden suceder cosas como las que
se están viendo y escuchando, a través de los medios de difusión.
Es posible que, alguien con un mínimo de conocimiento y con un sentido
común de cualquier mortal en esta Nación, pueda llegar a decir lo
que ha dicho ese hombre, el lehendakari que está gobernando a los
vascos, Juan José Ibarretxe, que compare el País Vasco con el Tibet,
como pueblos colonizados y oprimidos, a raíz de la visita que hizo
el Dalai Lama a dicha comunidad, y catalogarlos de pueblos "esencialmente
pacíficos" El Tibet lo es. La China colonizo al Tibet, que
nunca fue china, pero cuándo Euskadi fue coloniza por España ¡Qué
rostro de hormigón! Es denigrante que este elemento, que le debía
caer la cara de vergüenza, al querer apoyarse en la tragedia del
Tibet y la noble, sincera y verdadera apuesta por la PAZ del Dalai
Lama, para conseguir sus fines independentistas.
En el Tibet la muerte la pone China y en el paraíso de Euskadi,
la muerte, la tortura, la exclusión, la ponen exclusivamente el
nacionalismo violento y, amparado por otros nacionalistas que son
propensos a justificar los medios al compartir los mismos fines.
Comparar a los monjes tibetanos con los gudaris vascos es una ofensa
a las victimas de ETA, a quienes en ese país tienen que llevar escolta
y mofarse de todos los españoles, como ya lo están haciendo en cientos
de cosas, como las banderas, ¡que por cierto!, el barco atunero
apresado por los piratas, que la recompensa tendrá que salir sabe
Dios de donde, no llevaba pabellón de España, o sea la bandera,
llevaba de pabellón la ikurriña, el dichoso barco.
Lo mismo se puede decir de otra región española, que se le consiente
que los actos oficiales o sociales de esa Cataluña que tampoco se
siente española, paro lo es para lo que le conviene, se escuche
un himno que incita a la violencia evocando, como armas las hoces,
"Els Segadors" Habla de golpes de hoz. Afilemos muy bien
las herramientas, para cuando venga otro junio, etc.
Resulta que quienes hablan de paz sean tan cínicos como Montilla
con su himno e Ibarretxe con su verborrea de paz. Cuando lo que
hacen ambos y también los gallegos del Gobierno de Galicia, es la
discriminación de la lengua española y la de ser de otra región.
Bien dijo Rosa Díez "Los monjes tibetanos somos los no nacionalistas,
en todo caso". Y los españoles siguen anestesiados ante tanta
injusticia en las clases de españoles en que los divide el Zapatero
"la adormidera"
29/04/08
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