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¡Qué
país éste!
Desde la Transición, este país en pocos años sufrió unos cambios
muy bruscos y de muchas repercusiones nacionales para los españolitos
simples y rasos. No así para la clase política que ve colmadas (muchos)
sus aspiraciones, como la de un puesto de trabajo o el poder sobre
los demás, que antes eran como él.
Cuando con la UCD se logra esa unidad ficticia entre los españoles,
fue este grupo político con intereses muy diferentes entre sus componentes
a nivel de Estado y con ansias de tener parcelas de poder, se confunden
(bajo mi punto de vista) al conceder las Autonomías a lo que eran
regiones de España y algunas solo provincias. Se quiso hacer lo
que nunca se debió hacer. Se empezó por las llamadas históricas,
a sabiendas de lo que ya pasara con Cataluña. Estás no eran más
que regiones que iban en busca de la ruptura de España por lo de
su nacionalismo separatista, como el País Vasco y Galicia, ésta
quizá la menos influenciada popularmente en estos temas, pero sí
los politiquillos residuales de la Republica y algunos intelectuales
que sirvieron al régimen franquista, incluso en puestos de cargos
importantes y mandos, más los nuevos gallegos que salieron de ciertos
enseñantes, (iba a decir soñadores) pero me inclino por aprovechados,
que supieron pescar en mar revuelto y, aún lo hacen a día de hoy
en estas Comunidades, y en las que después se sintieron ofendidazas
y lucharon como lo hizo Andalucía. Y poco a poco, se fueron aprobando
las 17 parcelas de España. Que las llamaron Comunidades autónomas,
que son autónomas cuando tiran de ubre de la vaca, pues ellas lo
que hacen gastar, sin pensar en la solidaridad de las más necesitadas.
Ahí tenemos la catalana, que pide más que un pobre a la puerta de
una iglesia, ahora puede que sea de una mezquita. La vasca que sigue
con sus foros y más prebendas, pero quiere ser independiente, la
coña es, que de España y Francia. La gallega por no ser menos, se
unió a las otras formando la GALEUSCA, manda coña, para implantar
su lengua, su cultura y su estupidez para que sus jóvenes cuando
salgan de la tierra, ni de coña se van a entender en idioma ni en
cultura con otros, ¡no extranjeros! españoles.
Así que lo que trajeron los proyectos autonómicos que debían ser
una descentralización burocrática, se transformaron en más burocracia,
más cargos y puestos administrativos, más gastos para el bolsillo
de los españoles. Y con 17 gobiernos con parlamentos, altos cargos,
funcionarios, y todo lo que ello conlleva, como primos, hermanos,
parientes de parientes y enchufados del partido, ¿díganme en que
se transformó España?
En un país, no como los balcánico, de momento,. Pero donde un asesino,
asesino se le pone escolta, es para llorar de rabia, y personas
amenazadas de muerte por los amigos de ese asesino, no tienen escolta.
Donde hasta hace poco el Gobierno y sus amigos, se estaba negociando
con los "patriotas" de ETA. Donde un anormal concejal
catalán, se dedica a apadrinar niños extremeños por mil euros al
mes, según él. Cara dura, todo para insinuar que su Catalunya está
oprimida por Madrid y que ellos son los que más ayudan a otras regiones.
Y cree que con disculparse ya se arregla todo. Donde un ministro
celebra la sentencia contra la libertad de expresión de un periodista
porque "tiene un punto didáctico." O donde un club de
fútbol, se niega a viajar a EEUU en Air Berlin, porque no habla
el personal catalán. ¡Qué país éste, donde es una pena que la canción
de Joselito: 12 cascabeles lleva mi caballo por la carreteraŠ! No
fuera 17 autonomías por la barranquera, por el odio, el rencor y
las ansias de poder de algunos.
04/07/08
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