|
La
intifada española
Como pequeños focos de incendios en los montes, que causan mucho
daño y son difíciles de apagar al extenderse, sino se logran apagar
en el primer momento. Así se están iniciando focos de "incendios"
de "intifadas" en distintos lugares de España, que no
se van apagando de raíz, o mejor dicho, se han dejado que se formaran
hogueras que, con el tiempo se han convertido en un inmenso ³bosque²
formado por muchas familias, en grandes incendios que son difíciles
de apagar.
Cuando el "incendio de la intifada" en La Cañada Real,
donde los medios televisivos se volcaron en presentarnos una verdadera
intifada, contra la policía que intentaba derribar ciertas chabolas,
éstos medios nos han puesto a las fuerzas del orden como los malos
de la película, cuando han sido ellos los que han llevado la peor
parte en la refriega. Incluso un policía tuvo que ser hospitalizado
con la mandíbula rota. Pero la sensación que dieron los medios fue
que, los promotores de aquel desagradable incidente fueron las fuerzas
del orden.
Todos estos asentamientos, que llevan años enclavados, quienes tienen
la culpa de que ahí estén, son los políticos que, no han logrado
hacer o buscar viviendas dignas para estas familias que fuesen legales
para residir en España, y no dejar la primera para que después de
un viniesen las otras hasta hacer poblados de muchos cientos de
personas entre padres e hijos, unos con papeles, como se suele decir,
otros sin ellos, unos con trabajos decentes, en la construcción,
otros trabajos, y algunos, ya se sabe como, incluso las mujeres.
Y cuando por la circunstancia que sea, los quieren desalojar, se
monta la "intifada" y claudica la administración, sea
municipal, provincial, autonómica o del Estado.
Demostración fue que lo derribado, a los dos días estaba de nuevo
construido y, ya se paró todo, La Cañada Real, está tranquila hasta
que se inicie nuevamente el "fuego" Ejemplo de que este
"fuego" corre, es lo sucedido en el chabolismo de Los
Mimbreros, que ahí, si que puede considerarse más "intifada",
el ataque a la policía con piedras y todo al alcance de mujeres,
hombres y niños, como bien mostraron las imágenes televisivas. Pero
las preguntas de los reporteros siempre son a los que viven en las
chabolas, nunca a la autoridad competente para saber cual es el
motivo que después de tantos años y sin tener donde alojarlos, los
desalojen, valga la redundancia. Si es por que están sin autorización
en terrenos particulares o en el país, por drogas, robos u otros
delitos, que los ciudadanos no nos enteremos.
Si los terrenos son de las administraciones que, hagan esas tan
traídas y llevadas viviendas habitacionales que, decía aquella ministra,
de cuyo nombre no quiero acordarme, para los que cumplan los requisitos
legales de poder estar en España y tengan un trabajo decente y honrado,
no andar con trapicheos y otras malas artes. Ahora ya se enteraron
de lo que ha sucedido en esa población andaluza, con el desalojo
de una vivienda. Veremos con lo que continua todo esto.
Y al ver aquellas piedras en manos de los que las arrojaban, me
recordó una muy antigua canción, que decía así "El aldeano
tiró, tiró la piedra, tiró, tiró la piedra y no la encontró"
Yo cambiaria lo de (el aldeano), por el "morito", el "gitanito"
o el "banquito" y, lo de (no la encontró), por, al policía
"le dio" "le dio".
05/12/07
 |
|