El
vino español también es europeo
El
pleno del Parlamento Europeo ha aprobado por amplia mayoría, un informe
sobre la futura reforma de la organización común del mercado (OCM)
del vino en el que rechaza la intención de la Comisión Europea de
arrancar unas 400.000 hectáreas de viñedo como método para equilibrar
el sector. Lo interesante del mismo son las conclusiones que bien
podrían ser vinculantes a la hora de la redacción de proyectos tan
nocivos para el vino español, como la ley que pretende sacar la ministra
Elena Salgado. Si los eurodiputados consideran que el arranque masivo
e indiscriminado de viñas constituye un ataque injustificado al patrimonio
vitivinícola europeo, no por menos sería comprensible el ataque de
considerar al vino bebida peligrosa y restringir su publicidad de
forma negativa. Ante el abandono definitivo de las viñas, recalca
que no podrán arrancarse viñedos en regiones montañosas o insulares;
aquellos que produzcan vino con denominación de origen; viñedos cuya
desaparición podría causar un problema de erosión o pérdida de la
biodiversidad; regiones con tradición de importancia histórica, o
viñas que hayan recibido fondos estructurales de la UE. Realidad ecológica
y antropológica que reafirma los erráticos planteamientos de Salgado.
Considera fundamental los etiquetados, asegurando las indicaciones
geográficas protegidas (IGP) y las designaciones de origen protegido
(DOP) negociadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Contraproducente
es pues que el sector vitivinícola sea de especial protección en Europa,
y España parece que no está en ella ni en estos menesteres. Bien seguro
que de presentarse el proyecto de bebidas alcohólicas de Salgado en
Europa, lo mínimo harían es echarse las manos a la cabeza, incluyendo
sus compañeros de partido que han votado afirmativamente este informe.
17/02/07
carlosnava@terra.es
|