Conquistas
sociales en Bilbao
De
poco la valdrán las bonificaciones previstas para las víctimas de
violencia doméstica, de las que se han beneficiado 1.868 mujeres.
Menos aún le servirá el servicio de teleasistencia que el ministro
de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, responde parlamentariamente
que utilizan 8.000 víctimas. Tampoco a esta bilbaína de 74 años del
barrio de Zorroza, le beneficiarán los "efectos positivos" de la Ley
Integral contra la Violencia de Género que Caldera postula, ni se
enteró de que había más medios de protección. Todo le fue ajeno, mientras
trabajaban la falta de valores, compromiso, egoísmo en la vida matrimonial,
transformando en arrebato al compañero de décadas en asesino. El protocolo
antropológico posterior, el intento de suicidio en este caso no consumado.
Esta buena mujer no llegó al lunes para escucharle la conferencia
que dará Caldera en Bilbao, titulada "La legislatura del empleo y
las conquistas sociales". El cielo no se puede ganar por ley, ni existen
conquistas sociales después de muerto. Poco le podrá dar ya la ley,
y el ministro. El devenir antropológico difícilmente se puede configurar
positivamente con leyes, que otras leyes que fomentan el relativismo
humano y social contradicen. Menos con leyes penales para los que
el sistema ya no aporta al asesino solución alguna. Este debate llega
tarde para esta vasca. Nunca es tarde, para los responsables legislativos.
26/03/07
carlosnava@terra.es
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