Jueces
piden la mediación familiar
No
son sólo los hechos los que confirman que la Ley de Violencia de Género
de Zapatero no funciona, sino los propios administradores de la justicia
como la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
Mª Eugenia Alegret confirma que sus resultados son relativos porque
se incrementa la violencia y las muertes no disminuyen, que en 2.007
van ya por 27. Aboga por la conciliación familiar para descongestionar
lo juzgados, y el agravante de no poder atenderse debidamente a los
casos clásicamente penales o de peligrosidad. Crisis puntual o falsas
denuncias se mezclan con violencia subyacente y permanente. La protección
al matrimonio de la Constitución desde luego no es la criminalización
de los primeros casos, lo que si son los segundos. Abierto el melón
de un proceso penal contra la pareja, de las que en 2..006 se registraron
84.000, deja difícil la reconciliación cuando menos. La mediación
familiar solucionaría la disminución de la violencia doméstica, pero
para ello no sólo es necesario una ley que obligue a los cónyuges
con hijos -o sin ellos-, sino que los resultados de la aplicación
de las leyes de divorcio no deje resultados que siempre son injustos
para una de las partes -el padre- y a largo plazo los hijos. La transversalidad
de esta ley penal no está obteniendo resultados positivos. Hágase
a la inversa, e impóngase la transversalidad civil de las relaciones
civiles y matrimoniales, desde la mediación y conciliación familiar
a través de leyes cuyo resultado sea justo y duradero.
22/05/07
carlosnava@terra.es
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