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Parece
un sarcasmo
Justo
cuando se celebra el bicentenario del 2 de mayo de 1808, un periódico
catalán, más concretamente de Barcelona conocido como La Vanguardia,
anuncia que el Tribunal Constitucional (TC.) se dispone a dar por
buena la denominación de nación a Cataluña. Si esto es cierto y
parece que tiene visos de verdad la noticia, es un sarcasmo su publicación
en fecha tan significada para los españoles de verdad que quedan.
Se comenta de filtraciones, que no hay otro sitio de donde puedan
salir que del TC, y que dicen que salen de un borrador hecho por
el mismo Organismo, sobre el problema que lleva tantos meses a la
expectativa de cómo salieran las elecciones últimas, el Estatuto
de Cataluña, donde ya han sido retirados de dicho tribunal dos vocales
que podrían ser contrarios a declarar Constitucional dicho Estatuto.
Pero la señora presidenta del TC, doña María Emilia Casas, que debía
estar fuera por dos motivos: Uno, por haber cumplido el plazo de
su representación como tal presidenta y Dos, que es aún más importante,
que su esposo participó en ese bodrio de Estatuto (cobrando buenos
euros) para el resto de los españoles, que quieren que seamos una
colonia de esa nación imaginaria (de momento), para que nuestros
dineros los recoja la Metrópoli, y nos de las migajas que deshecha.
Y después de ponerla firmes y, valga la palabra, la señora vicepresidenta
De la Vega, a la vista de todos españoles que vieron lo que le decía
en un podium de un desfile.
El presidente de lo que hoy aún sigue siendo España, con palabras
huecas, bien a confirmado lo que es España en su discurso del dos
de mayo, a diferencia de lo dicho por el Rey y la presidenta de
Madrid, doña Esperanza Aguirre. Por este señor que estamos gobernados
y, que una mayoría del pueblo español le ha dado los poderes para
hacerlo, y no, para que él se atribuya el salvador de la Patria,
deshaciendo lo recibido de otros, y romper la España que no le gusta,
aunque le guste a los españoles (incluso a muchos de los que le
han votado).
Dicen que España va camino de una "balcanización" y en
Serbia, lo llaman, según dicen, "españolización". ¿Será
verdad que nos estamos españolizando, después de una evolución de
la sociedad y de la cultura española en los últimos cien años? ¿Ésta,
llevará en su núcleo una querencia destructiva, voluntad suicida
disfrazada de abulia y desidia? Sensación parecida a la que hoy,
se sintió a lo largo de estos años con el anuncio del plan Ibarretxe
o manipulando la institución de la Corona, parecía que se estaba
hurgando en la medula de lo que constituye a las personas de una
historia común, que es la de España, la nación española.
Ahora retiemblan los cimientos por causa de decisiones humanas que
hacen que la historia vaya hacia un lado u otro. Pero lo importante
es pensar en el pasado con vistas a su futuro, cosa que estos responsables
que tenemos no lo hacen. Pues hace doscientos años, españoles de
todas las regiones morían codo con codo gritando VIVA ESPAÑA, pero
hoy no somos capaces de ser solidarios unos con otros sin necesidad
de morir, pero sí defendiendo una España Nación Única y de todos
sus ciudadanos sean de la región que sean, sin más privilegios unos
más que otros en lo que compete a lo que significa el conjunto nacional.
La unidad de España es cada vez más atacada por los propios españoles,
ante los egoísmos desenfrenados en las castas políticas cerradas
y endogámicas, de las distintas comunidades, en su régimen institucional,
su economía propia, su cultura enfrentada ante la del vecino, enfrentamientos
por recursos naturales y cuestiones económicas. Esperemos que esto
no sean más que fuegos artificiales y que TC bajo su criterio razonable
y justo, declare todo el Estatuto de Cataluña anticonstitucional,
para terminar con los que querrán igualarlo, y sobre todo porque
no tenemos los españoles de España, quien nos defienda ante estas
agresiones a ESPAÑA.
05/05/08
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