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Corina
merece ganar por mayoria suficiente en Vigo
Cuando Abel Caballero, en 1997, vino de Madrid parachutado
para presentarse como candidato a presidente de la Xunta de
Galicia, me llamó él, a la sazón, director de La Voz de Galicia
para decirme que mis columnas no podían seguir publicándose.
Era la cuarta vez que me llamaba a capítulo censurador y eso
que a todas horas este medio, por boca de sus máximos dirigentes,
decía y sigue diciendo que es un periódico liberal.
Le pregunté porqué y me dijo que de arriba no aguantan tus
duras críticas. La columna mía a la que se refería, y que
me censuró La Voz de Galicia (una mas entre otras muchas),
era una en la que señalaba: "Abel Caballero viene parachutado
a Galicia desde Madrid y su demagogia electoral llega al extremo
de prometer que si él gana las elecciones incluso acabara
de raíz con los pequeños terremotos que se están dando en
varios puntos de la geografía gallega". La demagogia
del programa electoral de Caballero era increíble, un escandalazo.
Muy tranquilo le dije al director: "Hombre, si un gran
periódico liberal como La Voz de Galicia no aguanta, ante
tanta demagogia política, este tipo de ironías en una columna
de un folio a doble espacio como la que escribo yo semanalmente
y que ocupa menos de un cuarto de página en un diario como
este de 60-70 páginas, con todos los respetos, creo que algo
va mal en este gran medio gallego". Además, como tu bien
sabes, querido director, estoy muy al tanto de la prensa internacional
de mas calidad y como soy bastante polémico todo lo que pongo
en mis columnas, en mis colaboraciones de La Voz, viene apoyado
por hechos, por datos, por buenas referencias. Lo que, además,
me gusta: el tratar de buscar la verdad mediáticamente pero
de la forma mas honrada y rigurosa posible, y sin casarme
con nadie".
Me contestó: tienes razón pero yo sigo ordenes por lo que,
ahora, si quieres escribir en La Voz tendrá que ser de cultura
o de universidad pero no de política. Le dije que me lo iba
a pensar y, así, debido a la censura, deje de colaborar en
La Voz de Galicia, medio en el que lo venía haciendo desde
hacía 22 años, desde 1975. En aquellas elecciones a la presidencia
de la Xunta de Galicia, Abel Caballero fue barrido por Manuel
Fraga. Hoy de nuevo se presenta Abel Caballero frente a la
muy buena alcaldesa de Vigo Corina Porro. Y de nuevo, Caballero
ha vuelto a las peores demagogias y partidismos, y a la prepotencia,
a la arrogancia y al muy poco donde gentes (mas bien genera
rechazo por su engreimiento y engolamiento absolutamente subidos
de tono) que lo caracteriza, que caracteriza su personalidad
política. Lo que ya sufrieron en sus carnes los ciudadanos
de Vigo cuando fue alcalde merced a los votos del Bloque.
Y lo que ya sufrió ¡y como! el Bloque, especialmente, en Vigo.
Pero, ¡ojo! también lo sufrieron importantes sectores del
PSOE vigués. Por lo que se ve, el Bloque no aprende y puede
volver a tropezar en la misma piedra. Lo que ya ha pagado
muy caro política y electoralmente en Vigo pero, asimismo,
en Lugo, Ferrol y otras partes de Galicia. Corina Porro, en
minoría y como alcaldesa de Vigo, ha dado una lección de muy
buen hacer político, en las formas y en el fondo. Ha trabajado
mucho y muy bien por Vigo; ha negociado y puesto en marcha,
por el bien de Vigo y a pesar del politiquero, muy partidista
e injusto boicot del PRISOE, el plan urbano que había elaborado
un equipo próximo al Bloque, y ha demostrado que es una política
que tiene una gran capacidad de trabajo, de negociación, de
liderazgo, de trabajar en equipo y de constituir buenos equipos,
de hablar, para bien y todo el tiempo necesario, con los diferentes
sectores de Vigo, y de tener siempre abiertas sus puertas
a todos los vigueses sin distinción, a todos los que quieran
hacer una buena propuesta para Vigo, y de estar la primera,
con fuerza, rigor y firmeza, allí donde hay que defender algo
bueno para Vigo, para su ciudad, para los vigueses.
Por todo ello, creo sinceramente que Vigo, que los vigueses
deberían darle a Corina Porro y su equipo la confianza, la
mayoría suficiente que necesita para que siga trabajando igual
de bien por Vigo, por todos los vigueses pero, también, por
Galicia, pues, al defender Vigo como lo esta haciendo, con
la fuerza, la disposición, la entrega, el rigor y la simpatía
con que lo esta haciendo, esta defendiendo muy bien a Galicia
y a todos los gallegos. Vigo (Galicia) se merece una alcaldesa
como Corina Porro. Vigo, por el trabajo, por el liderazgo,
por la buena gestión y el buen programa de Corina, creo que
debe darle la alcaldía a esta simpática y competente gallega.
Con Abel Caballero volverían a Vigo la prepotencia, la demagogia,
la politiquería, el partidismo al que nos tenía acostumbrados
y los enfrentamientos políticos. El Refining que le han hecho
no cuela, canta mucho.
Miguel Cancio
18/05/07
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