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Despropósito
portuario
El mes de agosto estuve de vacaciones en Galicia con
mi mujer y mi hijo de 11 años, en coche. El día 8 de agosto
nos disponíamos a visitar las islas Cies y por ello nos dirijimos
a Vigo; a les 10.50 h entramos en coche en la zona portuaria
con la intención de coger el barco en dirección a las islas.
Como desconocíamos en lugar donde había que embarcar, entramos
por > > error en la zona portuaria y preguntamos a la persona
encargada (la autoridad portuaria) donde era el lugar de embarque.
He de decir que esta persona nos respondió amable y correctamente
y nosotros, por supuesto, dimos las gracias y seguimos nuestro
camino. Hasta aquí los hechos tal y como sucedieron, sin más.
El mes de noviembre recibimos en Barcelona una denuncia procedente
del Puerto de Vigo (Ministerio de Fomento) en la cual se nos
acusa de haber proferido insultos graves y reiterados a la
Autoridad Portuaria de Vigo, ese día y a aquella hora. Por
supuesto, ante tal falsedad, recurrimos la denuncia.
En el mes de enero recibimos una resolución en la que no se
aceptaba el recurso y se nos indicaba el importe de la denuncia
que es de 450 ¤. Volvimos a presentar un recurso negando los
hechos de la denuncia y pidiendo que demostraran lo que decían.
Insisto que es absolutamente falso.
Increiblemente este nuevo recurso no ha sido aceptado. Ante
ello, por supuesto, estamos decididos a tomar las medidas
a nuestro alcance ante una acusación tan grave que no puedo
más que calificar de calumnia, mentira y falsedad por parte
de la Autoridad Portuaria de Vigo, ante la cual nos sentimos
absolutamente impotentes puesto que se nos pide que demostramos
nosotros la falsedad de esta acusación.
Debo decir que no actúamos de este modo, ni yo ni mi esposa,
que era quien conducía el coche; menos motivo estando en vacaciones
y menos motivo aún con nuestro hijo de 11 años presente. Esta
es la exposición de tal despropósito que aún no sé como acabará.
Debo decir en mi nombre y en el de mi familia que disfrutamos
de los días que estuvimos en la costa gallega, de las casas
rurales en donde estuvimos alojados, de la amabilidad de la
gente, etc. Lástima de la actuación torcitera que se está
produciendo.
Debo manifestar también mi (nuestra) indignación ante lo que
acabo de explicar. Es nuestra voluntad dar a conocer ampliamente
este hecho inexplicable y claramente insultante a nuestra
dignidad ante los medios de comunicación, agencias de turismo,
etc. Lo pongo en su conocimiento porque creemos que lo sucedido
que acabo de explicarles es una publicidad absolutamente negativa
y perjudicial para ustedes, para Galicia y su gente, y porque
supone una imagen que desdice la impresión que nos habíamos
llevado de ella.
David Bargalló
13/06/07
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