lunes 23/5/22

Condenado a 5 años por lesión y maltrato tras confundir a su uñada con su exmujer

La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a cinco años y medio de cárcel a un hombre que en enero de 2021 agredió con unas tijeras a su cuñada cuando dormía creyendo que era su exmujer, pues la víctima se encontraba en el que había sido el domicilio conyugal cuidando a la abuela de ambas.

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La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a cinco años y medio de cárcel a un hombre que en enero de 2021 agredió con unas tijeras a su cuñada cuando dormía creyendo que era su exmujer, pues la víctima se encontraba en el que había sido el domicilio conyugal cuidando a la abuela de ambas.

El tribunal, que lo ha considerado autor de un delito de lesiones con medio peligroso -unas tijeras-, con la agravante de alevosía, así como de un delito de maltrato habitual, también le ha impuesto la prohibición de aproximarse y comunicarse con su cuñada durante ocho años y ocho meses, y, con su exesposa durante seis años y diez meses.

Además, en concepto de responsabilidad civil, ha sido condenado a indemnizar a su cuñada con 6.350 euros y a su expareja con 7.000 euros.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia informa este martes del fallo, que relata que la exesposa del acusado se había marchado de la vivienda para pernoctar en otra casa con la hija menor de ambos “por temor a que el procesado pudiera atentar contra su vida o raptar a la menor”.

El hombre utilizó unas llaves para acceder al domicilio y, al estar a oscuras, no distinguió que su víctima era su cuñada y no su exmujer, como creía; mientras dormía, le presionó la nuca con unas tijeras que había cogido de la cocina y le dijo "insistentemente que la iba a matar, sin llegar a hacerle incisión, gracias a que no estaban afiladas y tenían la punta roma, aunque sí varias excoriaciones, al tiempo que le tapaba la nariz y la boca, asfixiándola hasta el punto de desvanecerse levemente”.

“Al verse atacada, surgió un forcejeo entre ambos, en el que la víctima pudo morder al agresor en la mano derecha y meterle un dedo en el ojo, mientras este llegó a propinarle un puñetazo, cayéndose ambos de la cama y golpeándose ella en la cabeza, consiguiendo la mujer quitarle las tijeras y arrojarlas fuera del alcance del agresor, mientras él le repetía que iba a matarla y después se mataría él”, indican los jueces.

En ese momento, la víctima reconoció a su cuñado, por lo que le dijo que no era su hermana y “consiguió calmarlo” hasta que abandonó la vivienda.

La sentencia considera probado que el condenado, en los últimos tres años de matrimonio, “menospreciaba constantemente por su aspecto físico y por su peso” a su mujer, “empleando términos ofensivos y despectivos, lo que hacía frecuentemente en presencia de la hija común”.

Según el tribunal, el hombre estaba “obsesionado con mantener a su lado a su hija común y sometida a su voluntad a su mujer”.

Además, considera que aunque el procesado "hablara de matar y matarse”, no se compagina “con una clara finalidad de causar la muerte a la mujer” pues ejerció una “mínima fuerza” y respondió “de forma casi inmediata a las interpelaciones de la víctima”.

En cuanto al medio empleado, una tijera de cocina, los magistrados señalan que “no es el medio más adecuado para asegurar el resultado consustancial a un propósito homicida”.

Condenado a 5 años por lesión y maltrato tras confundir a su uñada con su exmujer
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