lunes 25/10/21
Ferrol | A Coruña

Condenan a un concesionario de Ferrol por ocultar características de un coche

Un juzgado de Ferrol ha estimado "íntegramente" la demanda presentada por la compradora de un vehículo contra un concesionario de la ciudad, al que ha condenado por "engañar y ocultar las verdaderas características de motorización" del coche.

Un juzgado de Ferrol ha estimado "íntegramente" la demanda presentada por la compradora de un vehículo contra un concesionario de la ciudad, al que ha condenado por "engañar y ocultar las verdaderas características de motorización" del coche. Su abogado, Pablo Jato, ha resaltado que se obligará a informar "detalladamente de aspectos técnicos cuando se busca una característica concreta".

 

"No se puede omitir o no informar que no la reúnen o que se dé por supuesta a personas que no tengan cualidades técnicas en la materia", ha reseñado. El letrado, con despacho en Sada (A Coruña), ha indicado hoy en un comunicado que el establecimiento Gándara Motor llegó a "engañar a una cliente que el 26 de diciembre de 2016 alcanzó un acuerdo para adquirir un vehículo aprovechando una campaña publicitaria".

 

La compradora, Lucía Fariña, hizo "especial hincapié en la motorización; la información que se le facilitó, según se prueba en la sentencia, resultó ser falsa". El fallo ha sido confirmado por Montserrat Matos, titular del juzgado de Primera Instancia número 5 de Ferrol. Según Jato, "la demandante consiguió demostrar que el concesionario incurrió en dolo" y generó "un consentimiento viciado en el acto de compraventa".

 

Así, tras haber adquirido el coche, un Volkswagen Polo, se "sintió estafada; en el momento de firmar la compra, pensó que tenía unas prestaciones que en realidad no ofrecía", por lo que se exhorta a la devolución de los 13.100 euros que reclamó y los intereses desde el pago. Para el abogado, esta sentencia es "novedosa; va a obligar a los concesionarios a informar pormenorizadamente del automóvil que están vendiendo". Aunque Fariña "manifestó de forma explícita al vendedor que quería adquirir un coche cuyo motor no fuera inferior a 1.400 centímetros cúbicos", fue "engañada de forma consciente por el comercial; el coche finalmente adquirido tenía 1.200 centímetros cúbicos".

 

"En la hoja para confirmar el pedido no figuraba el dato relativo a la cilindrada ni el equipamiento", ha destacado. La compañía arguyó que no "existe ningún Volkswagen Polo que tenga 1.400 centímetros cúbicos; lo relevante es la potencia que desarrolla". Sin embargo, la magistrada ve "acreditada la ocultación o falta de información por parte del comercial sobre la inexistencia" de ese vehículo y afea su "falta de profesionalidad". "El silencio de la parte vendedora fue lo que motivó que la compradora celebrase el contrato de compraventa", remarca la jueza, que alude a los "fallidos intentos de la compradora, su hija y su pareja de ponerse en contacto con el comercial y aclarar las circunstancias". La sentencia, que no es firme por el momento, puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial de A Coruña.

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