lunes. 04.03.2024

La Guardia Civil detecta la entrada de un importante alijo de droga y explosivos camuflado en el interior de un crucero vacacional en el que viajan 5.000 personas y avisa de que se debe realizar una intervención en alta mar de unidades especiales para practicar el abordaje del buque, detener a los narcos y aprehender la carga con los mínimos daños posibles.

 

Podría ser el guión de una película, pero no, se trata del escenario de un simulacro realizado este martes frente a la costa de A Coruña para el que ha sido necesario movilizar un contingente de 400 personas en menos de 24 horas. Un tiempo que para los responsables de la Armada es "rapidísimo" gracias a la "facilidad que ahora nos permiten las comunicaciones", ha valorado a Efe el capitán de navío Fernando Suárez Fonseca, comandante de Acción Marítima de la Armada en Ferrol y comandante naval de A Coruña.

 

Lo más parecido al ejercicio coordinado hoy por la Armada Española puede remontarse a los años 80, cuando se produjo el secuestro del crucero italiano Achille Lauro, frente a la costa egipcia en aguas del Mediterráneo, por un grupo del Frente de Liberación Palestina. Aunque en realidad, la "seguridad" en los cruceros suele ser "muy alta", según Suárez Fonseca, y de ahí que, hasta ahora, este tipo de incidencias sea testimonial aunque no imposible, y por eso el ensayo.

 

En la práctica y con casos más reales, este tipo de operativos policiales y militares son más frecuentes con mercantes, a través de los cuales los narcotraficantes suelen tratar de introducir la droga en España. Acostumbrados a imaginar la dificultad, el riesgo y la adrenalina que se puede vivir en un operativo de estas características en series de ficción o películas que recrean trepidantes historias del crimen, el coronel de la Guardia Civil, Javier Jambrina, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña, ha rebajado el tono del espectáculo de la imaginación fílmica sin quitar importancia al ensayo "realista" que se ha practicado en la dársena de A Coruña.

 

Lo que se ha visto es por tanto una acción que "combina formas mixtas de riesgos, con tráfico de drogas, terrorismo y una intervención en donde la coordinación es fundamental", ha comentado. El ejercicio ha sido coordinado por la Armada, que ha seguido en tiempo real desde el Cuartel General de la Fuerza de Acción Marítima de Cartagena la supuesta acción militar, ha reunido toda la información y la ha distribuido durante la realización del grueso de la operación practicada en A Coruña.

 

En el ejercicio, una patrullera de la Armada, la Atalaya, sirvió como medio de acción a la Unidad Especial de Intervención -UEI- para practicar el abordaje, de madrugada, para no causar el lógico revuelo en un caso real, sobre un crucero en donde viaja un plácido pasaje ajeno a que entre los tripulantes hay una banda criminal.

 

Además, supuestamente, se ha producido un intercambio de disparos con el resultado de tres detenidos, un narcotraficante fallecido y varias personas afectadas tras el susto y el impacto de haber vivido un asalto en medio de sus vacaciones, por lo que necesitarán asistencia sanitaria. La coordinación de un sinfín de agentes diversos es fundamental para que un operativo de esta envergadura dé los resultados óptimos sin que se produzcan o se minimicen, cuando menos, los daños colaterales, que es el objetivo de la espectacular movilización que se ha producido esta mañana en el muelle de Baterías de A Coruña. Una prueba que es evaluada ahora "para conocer las deficiencias que hay y saber las subsanaciones que se deben realizar, para solventarlas en el menor tiempo posible", según ha explicado la subdelegada del Gobierno en A Coruña, Pilar López-Riobóo.

 

Las distintas autoridades han insistido en la idea de que si este caso se hubiese producido realmente serían capaces de movilizar "tantos medios y marcar los tiempos de forma tan rápida" -ha explicado el comandante Suárez Fonseca- que "podrían estar resolviendo el caso "en solo 24 horas, desde que la Guardia Civil nos avisa que existe un cargamento extraño a bordo" poniendo los medios necesarios "en disposición de poder asaltar el barco". Tras el asalto, el trabajo de coordinación prosigue ya que el barco tiene que ser conducido a puerto para chequear a todo el pasaje y "comprobar si son quienes dicen ser", ha añadido el comandante de la Armada, y montar un hospital en la dársena para atender a todos los pasajeros que tienen que ser evacuados del crucero para facilitar las tareas de investigación de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

 

La Armada ha contado para este simulacro con 50 personas, que forman parte de la patrullera Atalaya, y otras 50 que han seguido el dispositivo desde el Cuartel General de Cartagena, además de otros 90 efectivos de la Guardia Civil de diferentes unidades como la UEI, USECIC o los GRS, además de Policía Judicial y de Información, también de la benemérita, y la intervención de la Policía Nacional y Local. Completan el dispositivo un amplio equipo de Emergencias 112, sanitarios del Sergas y personal de Autoridad Portuaria, que en total suponen 400 efectivos que se suman a los 320 figurantes de la tripulación del Azura, barco que ha facilitado la realización del ensayo del asalto.

Desmontan en 24 horas una operación (simulada) de narcos