viernes 22/10/21
Bebés robados

Dos familias comprobarán en enero si sus hijos fueron robados en Galicia

Dos familias comprobarán el próximo mes de enero si sus hijos fueron robados en A Coruña y Ferrol en la década de 1970 tras mucho tiempo de lucha y una gran inversión económica. 

Dos familias comprobarán el próximo mes de enero si sus hijos fueron robados en A Coruña y Ferrol en la década de 1970 tras mucho tiempo de lucha y una gran inversión económica. La Asociación Sos Bebés Robados Galicia ha convocado hoy a los medios de comunicación para explicar, por voz del abogado de las familias Marcos San Luis, los detalles sobre dos casos de posibles menores sustraídos de los casi trescientos similares que hay en la Comunidad.

 

María del Carmen Báez Pestana busca a un hijo que tuvo en Ferrol en enero de 1971, en el Sanatorio del Carmen, donde le dijeron que su pequeño había muerto aunque no hubo documentación ni entierro a cargo de su madre. "Mi hija encontró a través de internet a una persona que había nacido en 1971 en Ferrol y que pensaba que no era hijo natural. Solo hablamos por teléfono y videoconferencia.

 

Al principio dijo que se iba a hacer las pruebas de paternidad, pero después dijo que no y cortó el contacto conmigo", relata María del Carmen. Un auto del juzgado de instrucción número dos de Ferrol, llegado tras una primera desestimación recurrida por San Luis y el Ministerio Fiscal, obliga a este posible hijo a testificar el próximo 13 de enero.

 

El caso de María Jesús Loureda López y Francisco Bernedo Rodríguez es todavía más difícil, pues piensan que podría tratarse de un parto múltiple el que se produjo el 5 de septiembre de 1977 en el Sanatorio Belén de A Coruña. "Queremos saber por qué pasó. Éramos dos chiquillos, ella tenía veintitrés y yo veinticinco años, teníamos ya tres niños y nos enseñaron un bebé que pesaba más de seis kilos aunque creo que tuvo dos niños, el médico decía que se oía otro corazón detrás", comenta Francisco.

 

Entonces no le dieron importancia al hecho de que no les cobraron nada, pero después tuvieron "otra niña en el mismo hospital y hubo que pagar 250.000 pesetas", lo que hace sospechar de los médicos y de una persona que entonces aconsejó a la familia. María Jesús recuerda que le "adelantaron el parto" y que según entró en el hospital la sedaron "durante cuatro días hasta que llegó el alta". "No tenemos ayuda de nadie, nadie quiere hablar. Estamos gastando lo que no tenemos porque queremos saber la verdad.

 

Es muy triste si no tienes dinero quedarte con esta duda y este sufrimiento sabiendo que hay personas que pueden ayudar. Saben lo que han hecho y hay dinero de por medio", afirma. Ellos pudieron enterrar al bebé que recibieron y ya lo exhumaron una vez, aunque entonces llegaron "tres amenazas de muerte" y los resultados no fueron concluyentes, por lo que ahora "se están acabando los recursos económicos". La justicia ha decidido exhumar el cuerpo y que sea la Policía Nacional la que haga las pruebas de ADN el próximo 9 de enero a las 10 horas en el cementerio de San Amaro.

 

"Quiero que sepan que fueron unos hijos muy buscados, muy queridos, y que sepan la verdad, que tienen unos hermanos y que conozcan sus orígenes. Luego que ya decidan ellos si nos quieren", añade. San Luis ha solicitado "más atención" ya que opina que existe "falta de interés en perseguir o en investigar estos hechos, aparentemente muy graves" y cree que se deben "crear mecanismos y organismos que faciliten la tarea".

 

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