sábado. 02.07.2022

La familia de Diego Bello denuncia que los 3 policías acusados siguen fugados

La familia del coruñés asesinado en Filipinas Diego Bello ha denunciado este miércoles que los tres policías filipinos procesados por el supuesto crimen continúan en paradero desconocido.

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La familia del coruñés asesinado en Filipinas Diego Bello ha denunciado este miércoles que los tres policías filipinos procesados por el supuesto crimen continúan en paradero desconocido.

Explica que el juez filipino encargado del caso decretó el 25 de marzo la detención e ingreso en prisión sin fianza para los tres agentes, detalla la familia en un comunicado.

Agregan que el informe detalla que el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón y Nido Boy Esmeralda cometieron, supuestamente, el asesinato de Diego Bello el 8 de enero de 2020 en la localidad de General Luna en la isla de Siargao.

Transcurridos casi tres meses desde aquel decreto, los agentes no han sido arrestados, por lo que la familia anuncia que redoblará sus esfuerzos hasta conseguir justicia.

La Fiscalía de Filipinas ya había emitido el pasado mes de marzo un auto de apertura de juicio contra el capitán que lideraba el operativo policial y otros dos agentes están acusados de asesinato y de falsificación de pruebas.

La Comisión de Derechos Humanos de Filipinas concluyó el verano de 2020 que "la policía disparó deliberadamente a matar" a Diego Bello, y la investigación, llevada a cabo entre enero y julio de ese año, puso en duda el argumento esgrimido por el jefe del operativo, Vicente Panuelos, sobre la "legítima defensa".

La policía aseguraba que Bello era un narcotraficante de alto valor que disparó primero a los agentes cuando se dio cuenta de que les había vendido droga en una operación encubierta.

Pero Bello nunca figuró en la lista de personas relacionadas con el narcotráfico elaborada por el ayuntamiento de la localidad en la que vivía, a pesar de que la policía lo calificó como el narcotraficante más buscado de Siargao, según indica el informe de la Comisión Filipina de Derechos Humanos.

Natural de A Coruña y que tenía 32 años cuando fue asesinado, se instaló en noviembre de 2017 en Siargao, un paraíso de surferos en el sureste de Filipinas, donde abrió varios negocios enfocados al turismo: el hostal White House, la tienda de artículos de surf Mamon y el bar-restaurante La Santa.

La familia de Diego Bello denuncia que los 3 policías acusados siguen fugados
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