domingo 23/1/22

Juzgan a presunto agresor sexual de un caso reabierto tras nueve años por ADN

La Audiencia Provincial de A Coruña juzgará mañana a un presunto agresor sexual y ladrón por un caso ocurrido en 2003 que se había archivado pero que se reabrió en 2012 tras hallar una coincidencia entre su perfil genético y el de las pruebas de entonces.

La Audiencia Provincial de A Coruña juzgará mañana a un presunto agresor sexual y ladrón por un caso ocurrido en 2003 que se había archivado pero que se reabrió en 2012 tras hallar una coincidencia entre su perfil genético y el de las pruebas de entonces. Sobre las 10:00 horas del día de Año Nuevo en 2003 una coruñesa entró en el portal de su casa cuando se encontró con un hombre que, según explica el Ministerio Fiscal, "la abordó y, con ánimo de satisfacer sus impulsos sexuales, la tiró al suelo, le agarró los pantis que llevaba y le quitó las bragas". Seguidamente la violó y, dado que se resistía, la joven recibió numerosas patas, puñetazos y golpes antes de agarrarla con fuerza por el cuello y de robarle la cartera, con setenta euros, su documentación y unas llaves.

 

El supuesto agresor, que le causó numerosas heridas diagnosticadas de manera posterior en un centro hospitalario, le dijo antes de irse: "Cállate, cállate que te mato". Estos hechos se atribuyeron en su momento al procesado, aunque el 12 de marzo de aquel mismo año se acordó el sobreseimiento provisional al no quedar acreditado que había sido la persona que mañana se sentará en el banquillo en la sección segunda de la Audiencia Provincial. El 12 de julio de 2012, nueve años más tarde, llegó al juzgado "un informe pericial del Laboratorio de Biología/ADN de la Unidad Central de Análisis Científicos de la Policía Nacional en el que se establecía la coincidencia del perfil genético del procesado con el obtenido de unas muestras de sangre y de prendas de ropa que habían sido remitidas previamente".

 

Todos estos hechos constituyen, según el fiscal, un delito de agresión sexual, uno de lesiones, una falta de amenazas y un delito de robo con violencia sin agravantes ni atenuantes. Por el primer delito pide diez años de prisión, por las lesiones otros dos y cinco meses, a los que añade dos años y once meses por el robo para un total de quince años y cuatro meses de cárcel junto con una multa de doscientos euros. Solicita además una indemnización de 7.070 euros más el valor del monedero y la documentación, y una prohibición de acercarse a la víctima durante veintiún años a menos de doscientos metros.

 

Juzgan a presunto agresor sexual de un caso reabierto tras nueve años por ADN
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