lunes. 27.05.2024
Tras la quinta red social con mayor número de usuarios en España, TikTok, el abanico de creadores de contenido se sigue extendiendo y los 'seniors' acaparan la atención. Lo hacen con la naturalidad intrínseca con la que el humor rodea sus vidas y, muchas veces, por esos vídeos que sus familiares graban sin que ellos se percaten.

Así lo demuestran cuatro creadoras de entre 69 y 92 años que comparten en declaraciones a EFE las vivencias de su generación en el mundo digital.

LA ABU MAGDA: "DIVERTIRSE ES LO IMPORTANTE"

Para Magdalena Carro, de 69 años, la aventura 'tiktokera' empezó con un "¿podemos subir esto?" de sus nietas tras haberla grabado bailando en una de esas tardes de verano en la aldea. La tónica siguió repitiéndose, aparentemente sin efectos secundarios, hasta que se hizo viral. Momento que llegó con un vídeo en el que Magdalena canta a pleno pulmón 'El de los ojos negros' en el coche mientras llevaba de vuelta a casa de las fiestas a sus nietas.

Son muchas las veces que esta vecina cedeiresa piensa que para qué se "metería en esto", aunque luego recuerda que "divertirse" es lo importante. Y si para ello se tiene que subir a una mesa y bailar, lo va a hacer porque, tal y como ella reconoce, es “casi peor" que sus nietas.

Las redes sociales le han traído "experiencias inolvidables" como la de conocer platós televisivos o mantener el contacto con sus seguidores, los que no solo siguen "fielmente" sus directos, sino que también le mandan una "lluvia de cumplidos y consejos". En ocasiones incluso le preguntan por el misterio tras un matrimonio de 47 años como el suyo.

De hecho, la relación es tan fluida que no es la primera vez que les trolea como demuestra uno de los vídeos que subió durante el Samaín en el que tras una máscara esta abuela gallega supuestamente daba volteretas. Algunos sorprendidos empezaron a comentar: "¿cómo va a hacer Magdalena esas volteretas?". La respuesta: un cambio de vestimenta entre abuela y nieta y mucho humor.

ROSA VALLEJO: "TENEMOS ABUELOS, PERO NO SON COMO USTED"

Detrás de una cuenta con 8,4 millones de seguidores en TikTok y 1 millón en Instagram está la andaluza Rosa Vallejo, de 82 años, junto con su nieto Christian Morales. Este último fue el "liante", como Rosa recuerda entre risas, que la llevó a convertirse hace ya una década en "la abuela de España" o, según a quien se le pregunte, del "mundo entero".

De hecho, sus seguidores más pequeños cuando la paran por la calle, como comenta Rosa, le dicen: "tenemos abuelos, pero no son como usted".

Con un don innato para el humor, Rosa confiesa que lanzarse a grabar vídeos de cámara oculta es un "regalo". Incluso si eso supone tener que subirse a una montaña rusa varias veces, hacerse pasar por la cita Tinder de alguien o entrar en una tienda erótica.

Su generación, admite, lo pasó "muy mal" durante su juventud y siente que son las risas que ahora viraliza las que le ofrecen "vivir una segunda oportunidad".

Por ello, le gusta recordar a los de su quinta que tengan "ilusión con los nietos". Por la alegría de vivir, pero también porque tras sus cerebros pensantes puedes llegar a convertirte en una actriz que sigue "renovándose con la misma premisa del humor" para un público que es "demasiado".

LA YAYA MARI CARMEN: "ME SIENTO MUY QUERIDA"

María del Carmen Valencia, de 82 años, es otra de esas abuelas que se deja enredar. Y su nieto Héctor lo sabe bien. Lo que empezó con apariciones puntuales en anuncios y mostrar en la red lo cotidiano ya va por 337.900 seguidores en TikTok y 161.000 en Instagram.

"¡Quién me hubiera dicho a mí que iba a conocer a tantas personitas y que me iban a pasar tantas cosas bonitas!", confiesa esta valdevimbresa.

Más allá de ofrecer su "humor" a la "juventud" asegura que los "valores" que la Yaya Mari Carmen y el público intercambian son muy "bonitos". Y cuando quienes ya no tienen abuelos o abuelas la paran por la calle y le dicen que es su referente, ella no puede evitar sentirse "muy querida".

Como enamorada del cine, también agradece haber tenido la oportunidad de ir a platós de televisión, ver "embobada" las cámaras tan de cerca y conocer a profesionales como Julia Otero.

Y todo eso por mostrarse, como ella misma reitera, con "naturalidad" y "sin toma falsa" que valga cuando Héctor la "provoca".

DAVID CASTIÑEIRAS, OS PENDANCOS: PARA LA MENTE VIENE MUY BIEN

David Castiñeiras, de 92 años, fue encandilado hace una década por su nieto, Óscar Agraso, en el mundo del monólogo y el humor al que él se dedica. Óscar tardó poco en darse cuenta de que su abuelo "encajaba en el show". Y, poco después, las televisiones también lo notarían. No obstante, una movilidad cada vez más reducida le hizo alejarse de escenarios y platós.

Hasta que apareció TikTok en sus vidas y la posibilidad de emitir desde casa "humor absurdo", la "retranca gallega" que surge de la cotidianidad, como explica Óscar. El objetivo siempre ha sido, en palabras del nieto, "entretener" a su abuelo y "pasarlo bien". Además de que, "cognitivamente", viene "bien".

Poco contaba Castiñeiras con que lo que empezó como mero disfrute acabase con vídeos virales, que en algún caso superan los 6 millones de reproducciones y 15.000 comentarios. Cifras que para este vecino noiés, según su nieto, "escapan" de todo entendimiento.

"Pero ¿esa gente no tiene nada más que hacer?", se pregunta con asombro Castiñeiras. Lo hace también al ver que su audiencia llega a lugares como Argentina, Colombia o Grecia.

Abuelo y nieto intentan contestar a todos sus seguidores, pero, a veces, dicen, es "imposible". Por ello, intentan seguir creando humor desde el otro lado de la pantalla, aunque los espectadores se pierdan lo que para Agraso es lo "más divertido": las tomas falsas. Esas que para él también demuestran que "los mayores son lo mejor que tenemos". 

Abuelos gallegos "tiktokers" por accidente