miércoles. 29.05.2024

Este viernes ha fallecido a los 92 años Arsenio Iglesias, técnico del Superdepor.

Conocido como el 'zorro' de Arteixo debido a su astucia y a su localidad natal en A Coruña, Iglesias llevaba varios años con problemas de salud que se agravaron en los últimos tiempos.

Arsenio pasó a la historia del Deportivo al conseguir la Copa del Rey de 1995 tras ascenderlo desde Segunda División. Además, también entrenó a equipos como el Real Madrid, dejando una huella imborrable en cada uno de ellos gracias a su talento y dedicación.

Arsenio es uno de los personaxes más notables de la centenaria historia deportivista, vinculado al Club como jugador y entrenador, en distintas etapas, durante un cuarto de siglo.

El arteixán es el entrenador que más partidos oficiais dirigió al Dépor (568) y el técnico que llevó al Club a conquistar su primera Copa del Rey en 1995. Arsenio estuvo un cuarto de siglo vinculado de manera directa al RC Deportivo, como jugador del Fabril y del CD Juvenil, como futbolista del primer equipo, como entrenador del Fabril y como técnico del primer equipo. Con un total de 714 partidos oficiales con el primer equipo, como entrenador y como jugador, es el personaje con mayor influencia directa en el terreno de xogo a lo largo de estos 116 anos.

Arsenio Iglesias Pardo nace el 24 de diciembre de 1930, en la localidad coruñesa de Arteixo, siendo el pequeño de nueve hermanos. Después de militar en varios equipos, como el Penouqueira, el Ciudad Jardín o el Bergantiños, ficha por el Fabril, con el que únicamente disputa 6 partidos, antes de pasar al CD Juvenil, filial del Deportivo. Corre el año 1950. El Deportivo alcanza el subcampeonato de Primera División y, en la temporada siguiente, su delantera se hace famosa. Son Corcuera, Oswaldo, Franco, Moll y Tino, la conocida como ‘Orquesta Canaro’.

Los traspasos de Franco y Tino en el verano de 1951, unidos a las lesiones, en octubre, de Corcuera, Oswaldo y Moll, hacen que Chacho, el técnico deportivista, eche mano del filial. Allí está Arsenio, que debuta el 28 de octubre de 1951 en la visita a Les Corts, campo del FC Barcelona, en partido de la 8ª jornada del Campeonato de Primera División. Lo hace, además, marcando el gol del honor en la derrota deportivista por 6-1.

Arsenio juega esa y las cinco campañas posteriores con el Deportivo, siempre en Primera División, siendo indiscutible en las tres últimas. En las filas blanquiazules disputa 146 partidos (135 en Primera, 6 de promoción e 5 de Copa), en los que anota 34 goles. En marzo de 1955 es convocado por la selección española para un encuentro amistoso frente a Francia en Madrid, aunque que no llega a debutar. En la campaña 1955-1956, marca el gol número 600 del Deportivo en la máxima categoría. La entidad coruñesa lo traspasa al Sevilla FC, mediado el ejercicio 1956-1957 aunque para el curso 1957-1958, por 50.000 pesetas más las cesiones de Liz y Arenas.

Después de un ano en la capital hispalense, se marcha al Granada CF, donde milita cinco campañas y media e incluso disputa una final de Copa. Después de una temporada y media en el Real Oviedo, cuelga las botas en el Albacete Balompié, a los 35 años, en el transcurso de la Temporada 1965-1966.

Un año después, regresa al Deportivo para comezar su carrera como entrenador. En 1967 se hace cargo del Fabril, al que dirige durante tres temporadas y media, hasta que en la Navidad de 1970 toma las riendas del primer equipo, tras la destitución de Roque Olsen cando el Dépor marcha quinto en Segunda División. Arsenio debuta el 3 de enero de 1971, con un empate en Riazor ante el Racing de Ferrol (2-2). En la última jornada, el Deportivo se juega el ascenso directamente con el Rayo Vallecano. A los madrileños les basta un empate. Un gol de Beci da los dos puntos y el billete a Primera a los coruñeses. En solo 20 partidos, Arsenio suma su primer éxito.

El preparador arteixán dirige al Dépor en Primera las dos campañas siguientes. En la primera, el equipo logra mantener la categoría con la décimo cuarta plaza. En la segunda, no puede evitar el descenso. Arsenio hace las maletas rumbo a Alicante. Con el Hércules CF logra un ascenso y la mejor clasificación de la historia del club en Primera: quinto. En Zaragoza repite ascenso, en Burgos logra la permanencia en Primera y en Elche acaricia outro salto a la élite. En Almería, en la Temporada 1980-1981, sufre su primera destitución, que marca un punto de inflexión en su carrera en los banquillos.

Después de pasar en blanco el curso 1981-1982, tras once campañas consecutivas sentado en diferentes banquillos, regresa a Riazor para una esperanzadora temporada, la 1982-1983. El Rayo Vallecano vuelve a cruzarse en el camino del Dépor y de Arsenio en una última jornada. En esta ocasión, el empate basta al Dépor ante los vallecanos, que no se juegan nada en el aspecto deportivo. Los nervios traicionan a los coruñeses, que pierden por 1-2. El favorecido es el RCD Mallorca. Dos rayistas, Izquierdo y García Jiménez, fichan semanas después por el conjunto balear...

Arsenio continúa dos temporadas más, la 1983-1984 y la 1984-1985, con el equipo lejos de recuperar su plaza en la división de honor, en clara fase descendente. El técnico abandona la élite y mata el hambre de entrenar en el fútbol amateur, en Tercera. En un SD Compostela a cuyas puertas llama Andrés García Yáñez tres años después, presa de la desesperación, en busca del salvavidas, para evitar la tragedia, en el curso 1987-1988. El RC Deportivo, ahogado por las deudas, trata de agarrarse a su fetiche, a un hombre de club y del Club.

Cuando Arsenio retorna a Riazor, quedan catorce jornadas para acabar el Campeonato de Segunda División. El Dépor ocupa plazas de descenso a Segunda B, tres puntos por debajo de la zona de permanencia. Al equipo le cuesta ganar, pero solo concede tres derrotas. Después de cuatro empates consecutivos, alcanza la última jornada con una única combinación posible para regatear el drama: que el Bilbao Athletic pierda en Xerez y derrotar en Riazor al Racing de Santander. El primero comienza a tomar forma en los primeros minutos de la segunda parte, con dos goles de los andaluces. Con todo, el Deportivo es incapaz de vencer la resistencia de un inconmensurable Pedro Alba. Hasta que en el minuto 92, a la saída de un saque de esquina, ‘Chuchi’ Hidalgo envía un balón raso al corazón del área que cae a pies de Vicente Celeiro. El villalbés controla el esférico, lo acomoda a su pierna buena, la derecha, y bate al meta cántabro. El delirio. El Deportivo, de la mano de Arsenio, logra la permanencia y esquiva una más que probable desaparición.

Semanas después, Augusto César Lendoiro aterriza en el Club. El nuevo presidente renueva la confianza en el técnico de Arteixo. En la Temporada 1988-1989, el Dépor no pasa apuros en la liga de Segunda (décimo puesto) y en la Copa del Rey firma un viaje sensacional, en el que acaricia la final, que lleva consigo la clasificación para la Recopa de Europa. El Real Valladolid y Soriano Aladrén se cruzan en el camino de los coruñeses. Los vallisoletanos igualan el 1-0 de la ida. En la prórroga, con la connivencia del colegiado, logran el 2-0 y el billete a la final.

El Deportivo da otro pequeño salto de calidad en el ejercicio posterior, a pesar del cual se encuentra en la duodécima posición ya bien entrada la segunda vuelta. Un increíble sprint final, en el que gana siete de los últimos oito encontros, lo lleva a la cuarta plaza, que le concede la posibilidad de luchar por el ascenso en una promoción ante el Tenerife. El Dépor saca un valioso empate sin goles en el Heliodoro Rodríguez. En la vuelta, la mala suerte se ceba con los pupilos de Arsenio. En el fatídico minuto 13, un cabezazo de Eduardo se estrella en el travesaño, rebota en la espalda del guardameta Fernando y se introduce en la portería branquiazul.

Un ano más en Segunda. Y un año más con Arsenio en el banquillo, con un Deportivo reforzado para lograr, sí o sí, el ansiado ascenso. Una vez más, una última jornada a todo o nada. Al Real Murcia le basta un punto en Riazor. Al Deportivo solo le vale el triunfo. Dos goles de Zoran Stojadinović ponen fin a la etapa más nefasta de la historia del Club, que comenzara 18 años antes, también con el ‘Zorro de Arteixo’ como director de la orquesta blanquiazul.

Arsenio se aleja de los focos para el regreso a Primera. Se ocupa de asesorar al presidente. En el banquillo se sienta Marco Antonio Boronat. La mala marcha del equipo obliga, de nuevo, a tirar de su sabiduría. Con el Dépor en zona de promoción y ocho jornadas por delante, vuelve tomar las riendas del equipo, que logra ocho puntos con los que evita el descenso, pero no la promoción. Contra el Real Betis Balompié, el búlgaro Kiriakov salva los muebles tras fallar un penalti. En la vuelta, los blanquiazules se defiende con uñas y dentes. Arrancan un empate sin goles que certifica la continuidad en Primera.

Aquella permanencia marca otro punto de inflexión. El verano de 1992 establece el arranque del mejor Deportivo de la historia. Arsenio tiene la oportunidad de dirigir, al fin, a un Deportivo ganador, a un Dépor al que llegan Bebeto, Mauro Silva, Aldana o Nando. A un Dépor ‘súper’. Aquella Temporada 1992-1993 concluye con un tercero puesto que se convierte en la mejor clasificación en Primera desde el subcampeonato de 1950. Además, trae consigo el primer pasaporte para competición europea. El Deportivo jugará la Copa de la Uefa.

El curso 1993-1994 es el del debut continental. En Dinamarca, Inglaterra y Alemania ya saben como se las gastan Arsenio y el ‘Súper Dépor’. En la Liga, la gloria se escapa de forma dramática, con un penalti fallado “cuando ya no había tempo ni para respirar”, como dice el entrenador deportivista en una emotiva e inolvidable rueda de prensa.

El desquite de Arsenio y del ‘Súper Dépor’ llega doce meses después, en la Copa del Rey. El partido decisivo -el número 568 del ‘Zorro de Arteixo’ como entrenador blanquiazul- ante el Valencia CF tiene final feliz. El gol de Alfredo, recién reiniciado el encuentro tras la suspensión tres días antes debido al diluvio que inundó Madrid, pone a aquel equipo y a su entrenador en el lugar que merecen, en el palmarés oficial del fútbol nacional.

Retirado definitivamente del fútbol tras un corto paso por el banquillo del Real Madrid, Arsenio recibió la más alta distinción del RC Deportivo, la insignia de Oro y Brillantes, además de ser nomeado Lenda Branquiazul, el 14 de mayo de 2016, en el descanso del último partido del campeonato liguero del curso 2015-2016 precisamente ante el equipo blanco.

Fallece a los 92 años Arsenio Iglesias, leyenda del deportivismo