jueves. 20.06.2024
Ence obtuvo un beneficio neto superior a los 247 millones de euros en 2022, frente a las pérdidas de 190,4 millones registradas en el ejercicio anterior, por el impacto contable positivo que ha supuesto la decisión del Tribunal Supremo de confirmar la validez de la prórroga a su biofábrica de Pontevedra.

Según el informe remitido este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el resultado incluye los 169 millones procedentes de la reversión de los deterioros de activos y provisiones de gasto en el negocio de Celulosa, contabilizados en 2021 a raíz de las sentencias en contra de la Audiencia Nacional.

A finales del pasado enero, el Consejo de Administración de Ence acordó posponer la formulación de las cuentas anuales de 2022, a fin de recoger "adecuadamente" el posible impacto del fallo del Tribunal Supremo acerca de la nulidad de la prórroga de la concesión de su biofábrica de Pontevedra.

Días más tarde, el 7 de febrero, el Alto Tribunal dio la razón a la compañía en su contencioso con el Ayuntamiento de Pontevedra y avaló la prórroga de 60 años concedida por el Gobierno en 2016, lo que salvó a la empresa de cerrar la instalación.

De acuerdo con los últimos resultados, la cifra de negocios de la compañía ascendió a 1.003,4 millones de euros en 2022, un 22,4 % más en términos interanuales, mientras que el resultado bruto de explotación o ebitda se disparó en un 131,7 %, hasta los 247,6 millones.

La subida del precio de la celulosa y la mejora del tipo de cambio impulsaron el margen operativo del negocio, mitigando el efecto de la suspensión de actividad en Pontevedra durante cuatro meses por la bajada del caudal del rio Lérez, y compensando la inflación en el coste de las materias primas.

Así, el ebitda del negocio de Celulosa se elevó hasta los 138 millones de euros en 2022.

Por otro lado, la mejora del precio medio de venta continuó impulsando el ebitda del negocio de Energía Renovable hasta los 110 millones, que incluyen una reversión de 33 millones en la provisión del collar regulatorio.

El flujo de caja libre generado ascendió hasta los 250 millones de euros en el último año, impulsado por la mejora del precio de la celulosa y de la energía, terminando el ejercicio con una posición de caja neta de 30 millones.

La importante mejora del capital circulante responde a pagos pendientes al regulador del mercado eléctrico por importe de 85 millones, que se liquidarán durante la primera mitad de 2023.

Respecto a la retribución del accionista, el Consejo de Administración ha acordado repartir un dividendo excepcional a cuenta de los resultados de 2022 por importe de 70,4 millones, que equivale a 0,29 euros brutos por título y que se abonará el próximo 16 de marzo.

Este se suma a los 67 millones distribuidos durante el ejercicio, equivalentes a 0,27 euros brutos por acción. 

Ence sale de pérdidas y gana 247 millones en 2022 tras el fallo del Supremo