lunes 19/4/21
Sector Naval

Navantia firma con Australia un contrato para el desarrollo de futuras fragatas

Navantia, el grupo público de astilleros españoles integrado en la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) ha firmado hoy con la DMO (Defence Materiel Organisation) de Australia un contrato para la realización de un estudio RRDS -que corresponde a las siglas en inglés de Risk Reduction Design Study- para su futuro programa de fragatas, que han denominado SEA 5000. 

Navantia, el grupo público de astilleros españoles integrado en la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) ha firmado hoy con la DMO (Defence Materiel Organisation) de Australia un contrato para la realización de un estudio RRDS -que corresponde a las siglas en inglés de Risk Reduction Design Study- para su futuro programa de fragatas, que han denominado SEA 5000.

 

El contrato, informó hoy la compañía naval a través de un comunicado, tiene una duración aproximada de nueve meses y pretende analizar el impacto que tendrá la instalación de un radar aéreo y un sistema de mando y control de Saab, entre otros requisitos específicos que imponen los australianos, en el diseño de una fragata tipo la F-105, la 'Cristóbal Colón', la última de cinco unidades fabricadas en los astilleros de la ría de Ferrol y que es uno de los buques más modernos de la Armada española.

 

Esto, destacó hoy Navantia, es "el primer paso" del programa para la adquisición de fragatas que el Gobierno australiano tiene previsto encargar en el futuro, con la previsión de que sean ocho nuevas unidades que Australia quiere construir en sus astilleros de Adelaida. El acuerdo se rubricó hoy en las oficinas de la DMO en Canberra con la firma de Francisco Barón, director de Navantia Australia y Paddy Fritzpatrick, director de Programas Navales de la DMO.

 

No obstante, la gestión y la coordinación de las actividades de este contrato no se realizará desde la capital austral sino desde el centro de operaciones de Adelaida, que Navantia ha abierto hace pocas semanas. Una vez que concluya el estudio, el programa avanzaría a una segunda fase que requiere una documentación "más amplia", apuntan desde la empresa pública, de cara al contrato de adquisición cuya duración podría ser de un año.

 

Desde Navantia apuntan que se trata de un programa "clave" para los astilleros públicos por "su complejidad y volumen" y se interpreta como "otra muestra de confianza por parte del Gobierno de Australia en Navantia y su capacidad de diseño". Supondría, terminan, mantener una "importante actividad durante más de 15 años en Australia, además de generar una variante de la F-100 que puede ser muy atractiva al mercado internacional".

 

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