martes. 23.04.2024

La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) ha pedido hoy medidas coordinadas y "contundentes" frente a la "constante" y "considerable" expansión de la avispa asiática (Vespa velutina) para evitar que se convierta en "un problema irreparable" en España.

En un comunicado, la entidad advierte de que esta especie exótica invasora, que llegó procedente de China a través de la frontera con Francia hace once años, "rompió ya todos los récords" en 2019, siendo la zona del norte peninsular la más afectada.

A lo largo de 2020, la avispa asiática causó la muerte por shocks anafilácticos a tres personas víctimas de su picadura, además de poner en riesgo los ecosistemas y afectar al bienestar de animales y medioambiente.

Su presencia es especialmente nociva para la biodiversidad natural, ya que puede llegar a capturar hasta cincuenta abejas al día, matándolas de golpe con su mandíbula y llevando luego sus cuerpos a sus nidos para alimentar a sus larvas.

La directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta, ha insistido en el hecho de que las abejas sean "uno de sus alimentos preferidos" porque son "indispensables en el proceso de polinización, y que este se siga desarrollando con normalidad es fundamental para preservar los ecosistemas y la biodiversidad".

A ello hay que sumar el "enorme" impacto económico sobre las explotaciones apícolas, ya que algunos productores en la zona norte de España han registrado ya pérdidas de hasta el 50 % de sus ejemplares, víctimas de la avispa velutina.

Fernández de Lezeta ha lamentado que "desde las Administraciones Públicas no siempre se tiene todo lo presente que se debería a las empresas de la sanidad ambiental" y se adjudican labores de lucha contra esta especie a "trabajadores públicos, como bomberos" que "en la mayoría de los casos no tienen la formación idónea".

No obstante, atajar el problema es posible y en ese sentido ANECPLA cita a las Islas Baleares, que el año pasado se convirtió en la primera región no sólo de España, sino de Europa que lograba erradicar a esta peligrosa avispa, cinco años después del primer avistamiento, en 2015.

El éxito se consiguió gracias a "un plan de ataque muy rápido, iniciado desde los primeros indicios de presencia de esta especie".

Otro ejemplo reciente es Galicia, donde a lo largo de 2020 ha sido posible eliminar más de 350 nidos con actividad, ubicados sobre todo en las copas de los árboles, gracias a un programa de vigilancia y control que arrancó en 2014. 

La Asociación de Sanidad Ambiental pide contundencia ante la avispa asiática