viernes. 12.07.2024

En medio de la guerra abierta en el PP, su presidente, Pablo Casado, se reúne mañana con los presidentes autonómicos de su partido, en un encuentro al que no acudirá la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, porque el partido en la región lo encabeza Pío García Escudero.

La reunión se producirá por la tarde, porque por la mañana hay sesión de control al Gobierno y, en principio según indican a Efe fuentes de la dirección nacional, Pablo Casado preguntará al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Casado reunirá a los presidentes regionales después de que el presidente del PP y su comité de dirección decidiesen por unanimidad convocar una Junta Directiva Nacional la próxima semana.

Casado dio este paso, previo a la convocatoria de un congreso, forzado por su propia cúpula. La mayoría de sus dirigentes -todos salvo Pablo Montesinos, Antonio González Terol, Ana Beltrán y el número dos, Teodoro García Egea- le exigieron la convocatoria de un congreso extraordinario, y algunos de ellos amenazaron con dimitir si no se convocaba, según han informado a Efe varias fuentes presentes en la reunión.

También los tres portavoces en el Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo, Cuca Gamarra, Javier Maroto y Dolors Montserrat, respectivamente, reclamaron el congreso y amenazaron con dimitir, según indican fuentes populares.

Tras esa reunión, este martes se ha conocido la primera dimisión en la cúpula de Casado, la de Belén Hoyo, hasta ahora presidenta del Comité Electoral.

La Junta Directiva Nacional ha sido convocada el próximo lunes, 28 de febrero, aunque es previsible que esta fecha se modifique y se aplace, tras las quejas del presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, porque la cita coincide con el Día de Andalucía.

Con la convocatoria de la Junta Directiva Nacional la próxima semana, Casado busca aplazar la solución a la crisis abierta y ha intentado resistir las presiones de quienes le pedían convocar un congreso ya y de los miles de seguidores de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que pidieron su dimisión.

Son necesarios dos tercios de este órgano, formado por centenares de miembros, para forzar la convocatoria de un congreso extraordinario, que podría celebrarse en 45 o 30 días, lo que lo situaría previsiblemente en abril.

Casado, que en los dos últimos años ha colocado dirigentes afines a Génova en el escalafón provincial del partido, podría medir sus fuerzas en la Junta Directiva Nacional. Entre los pesos pesados ha quedado en evidencia su debilidad, después de que ninguno, salvo Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, se haya alineado con él.

La primera prueba de esfuerzo será mañana en el Comité Autonómico, donde están citados el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo; los presidentes de Andalucía y Castilla y León, Juanma Moreno Bonilla y Alfonso Fernández Mañueco, junto a los presidentes de la formación en las dieciecisiete comunidades autónomas.

Todos los presidentes autonómicos populares pidieron ayer una solución urgente a Casado, sin que por el momento ningún dirigente del PP haya dado un paso para intentar sustituirle al frente del partido.

Casado se reúne mañana con los presidentes regionales del PP