miércoles. 17.04.2024
Eusebio lleva 40 años acudiendo a una parrillada que ha ido cambiando de gerentes, pero a la que él ha sido fiel desde que abrió. Ha comprado diez décimos del 05.490, el Gordo. Podría ser la persona más feliz, pero hay cosas que el dinero no compra. Detrás de cada ganador, una historia, casi siempre, emotiva. La suya también.

"Daba todos los décimos por tener aquí una persona a mi lado" confiesa tras celebrar su suerte, que no es completa. Hace tres semanas perdió a alguien muy especial en su vida. La fortuna le sonrió, tal vez tarde, pero a tiempo de celebrar y de compartir. Diez décimos, 4 millones de euros que repartió "bastante".

Carlos Lamas es el dueño del establecimiento. La lotería le llegó sin pedir el número, que ha ido variando de año en año. Luis, el lotero de la administración coruñesa al que Loterías le envió 45 series (180 millones de euros) del número agraciado con el primer premio decidió que el 05.490 era para ellos.

La parrillada distribuyó 300 décimos (6.000 euros) y repartió 120 millones. "Todo entre clientes habituales, algún proveedor. Gente conocida y trabajadora", explica el dueño.

Se hizo cargo del negocio antes de la pandemia, tuvo que cerrar, reabrió y otra vez bajó la persiana, según explica una vecina, por los humos. Hoy cierra, pero porque él quiere. "Hemos pasado una temporada muy mala por problemas que no vienen al caso y a veces parece que la suerte recompensa el sufrimiento", confiesa Carlos.

Las puertas del negocio solo están abiertas para celebrar. Se enteraron por la televisión, comprobaron el número pensando que tenían la terminación, pero era más que eso. Los empleados, menos de una decena, también compraron. "Estamos contentos, un poco confusos, lo normal en estos casos", dice el dueño.

Los agraciados taparán "bastantes agujeros", lo habitual. Unos cerca y otros, lejos. Una venezolana se acuerda de los suyos, los que siguen al otro lado del charco. "Tengo familia en Venezuela y 'la' están pasando muy mal", apunta.

La noticia vuela, recorre kilómetros. Al marido de Pili, transportista, le pilló en pleno viaje a Madrid. "Se puso tan nervioso que viene de vuelta", relata. El dinero lo dedicará a "ayudar" a su gente.

A otra afortunada, la suerte le cogió con parte de su familia en Italia. Ahí se ha ido la primera parte del dinero que le ha tocado. Cinco billetes de avión para recibir a su hermano en estas fechas tan especiales. Llegarán para la Nochebuena.

La parrillada no vendió todos los décimos que tenía. Devolvió algunos que se despacharon a última hora en ventanilla, en la administración de la calle Barcelona de A Coruña.

Asunción, que enviudó hace dos años, acudió a tiempo a la Diosa de la Fortuna. Vio los números, recordó que su marido cumpliría 90... y pidió el décimo que tenía esa terminación. El Gordo. A sus 83 años, brindó con champán en el despacho, sin pensar aún a qué dedicará el dinero. "Lo primero será cobrarlo", advierte.

En total, han caído en Galicia casi 400 millones de euros, principalmente entre los décimos del Gordo que se repartieron en A Coruña y A Fonsagrada. Ha sido la Diosa Fortuna. 

Historias del Gordo: "Daba todos los décimos por tener a alguien a mi lado"