domingo 17/10/21

Iglesias se va, pero no mucho

Después de un año y dos meses como vicepresidente del Gobierno de coalición, Pablo Iglesias se va, pero no mucho y no del todo, ya que al menos de momento seguirá al frente del partido y tratará de mantener en calidad de líder de Unidas Podemos una interlocución con su homólogo en el PSOE, Pedro Sánchez.
 
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Después de un año y dos meses como vicepresidente del Gobierno de coalición, Pablo Iglesias se va, pero no mucho y no del todo, ya que al menos de momento seguirá al frente del partido y tratará de mantener en calidad de líder de Unidas Podemos una interlocución con su homólogo en el PSOE, Pedro Sánchez.

Tras meses de fricciones duras con sus socios socialistas y una situación crítica de su partido en la Comunidad de Madrid, Iglesias se ha echado a un lado aprovechando las elecciones madrileñas, pero antes de irse ha dejado atada su parte del Gobierno.

A Yolanda Díaz, su amiga con quien creció en política en sus tiempos en IU, la ha situado al frente de la vicepresidencia tercera y la ha encarrilado para ser la próxima cabeza de cartel de su coalición.

En realidad ambos harán un tándem, pues, aunque ella lleve la voz cantante en los asuntos del Gobierno y hable al respecto con Sánchez, Iglesias mantendrá su espacio como líder de Podemos, el partido grande de Unidas Podemos, indican fuentes de la formación.

La propia ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha explicado que le corresponderá a Iglesias determinar "cómo y de qué manera establece la interlocución" y que los encuentros entre la ya vicepresidenta y el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, dependerán del papel que Unidas Podemos "delegue" en ella.

Ahora se da por hecho que no habrá cambios en el medio plazo en la organización de Podemos y que en el horizonte no se vislumbra una nueva asamblea tras la celebrada hace menos de un año.

Además, en el partido hay quien apunta a que no necesariamente tendría que ser Díaz -con carné del PCE y que no es militante de Podemos- quien asumiese también ese relevo, lo que abriría la puerta a que, también después de Iglesias, se apostase por una bicefalia con otros perfiles como dirigentes.

Desde el entorno de la actual número dos del partido, la ministra de Igualdad, Irene Montero, apuntan que de momento no está sobre la mesa el relevo en Podemos y evitan pronunciarse a lo que en ese sentido pueda suceder en el futuro.

Situada de perfil en medio de los movimientos en su lado del Gobierno, Montero sigue trabajando en asuntos legislativos de su Ministerio pero también -destacan en su entorno- implicada en el funcionamiento de la coalición ya que es ella la que conduce la voz de Podemos en las reuniones de coordinación con los socialistas.

Ahora, además, al frente del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 se situará Ione Belarra, compañera de facultad que fue su portavoz adjunta en el Congreso y con quien está muy acostumbrada a trabajar, encargada por su parte de negociar la ley de Vivienda con el PSOE.

Por otro lado, la salida de Iglesias ha evidenciado la estrecha vinculación del exvicepresidente con el PCE, cuyo secretario general, Enrique Santiago, que formaba parte de su círculo más íntimo, será el nuevo secretario de Estado de la Agenda 2030.

Partidario de la superación de IU y de fortalecer los vínculos con la formación de Iglesias, Santiago, al igual que Iglesias, no mantiene una relación fluida con el actual ministro de Consumo, Alberto Garzón, que sin embargo acaba de revalidar gracias a un acuerdo con el PCE su puesto como líder de IU.

Iglesias, por el momento sin más cargo que el de secretario general de Podemos ya que también dejó su acta en el Congreso, luchará por mantener un resultado digno para su partido en la Comunidad de Madrid.

Mientras tanto, su sucesora ha dado los primeros pasos en el Gobierno abrazada a la vicepresidenta primera, la socialista Carmen Calvo, así que al menos el primer día las formas en el Gobierno sí han cambiado.

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