sábado 12/6/21

La Xunta avanza en semipresencialidad sin convencer a la comunidad educativa

El conselleiro de Educación y Cultura, Román Rodríguez, ha avanzado este miércoles la posibilidad de habilitar una modalidad semipresencial para el nivel de enseñanza secundaria en Galicia en el caso de determinados centros que así lo necesitan para poder cumplir con las medidas higiénicas y sanitarias requeridas a causa de la pandemia de la covid-19.

El conselleiro de Educación y Cultura, Román Rodríguez, ha avanzado este miércoles la posibilidad de habilitar una modalidad semipresencial para el nivel de enseñanza secundaria en Galicia en el caso de determinados centros que así lo necesitan para poder cumplir con las medidas higiénicas y sanitarias requeridas a causa de la pandemia de la covid-19.

 

Esta ha sido la principal propuesta trasladada por el nuevo responsable de este departamento, que juró el cargo este lunes, ante un Consello Escolar de Galicia celebrado en vísperas de una huelga en educación convocada para los días 10 y 16 de septiembre para protestar por las medidas y protocolos aprobados en los últimos meses de cara a retomar la educación presencial en el inicio de este nuevo curso. Rodríguez ha presidido esta tarde esta reunión en la que también ha participado el nuevo conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña, y en la que han podido escuchar las críticas y sugerencias de asociaciones de madres y padres, sindicatos, representantes de las corporaciones locales y de la universidad.

 

Ante ellos, el titular autonómico de Educación ha explicado que esta semipresencialidad, pensada para las etapas de Bachillerato y Formación Profesional superior, “tendrá que ser autorizada por la inspección educativa” y que “podrán solicitarla los centros que, por su alta matriculación y número de enseñanzas a impartir, tengan dificultades para adaptarse a las medidas derivadas de la covid-19”. Asimismo, para una mayor flexibilidad, ha expuesto, estos centros también podrán proceder a la instalación de mamparas protectoras en aulas y talleres, una medida avalada por el comité clínico siempre y cuando dispongan del respaldo de la inspección educativa.

 

Además, Rodríguez ha asegurado que la Xunta asume el compromiso de incrementar el profesorado en este escalón educativo para cubrir los desdobles que sean necesarios. No obstante, estas medidas no ha terminado de convencer a los sindicatos educativos, que han considerado que actuaciones de este estilo “van en la línea de evitar la contratación de más profesorado en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional” y que no modifican en absoluto “el camino trazado desde el inicio de la pandemia” por la consellería.

 

Por este motivo, según recoge el comunicado remitido a los medios por la Confederación Intersindical Galega (CIG), se opondrán a esta modalidad semipresencial si supone “un incremento de la carga de trabajo del profesorado” y reclamarán que se negocien las condiciones en las que se impartiría.

 

El propio conselleiro ha sido el que ha explicado que este tipo de soluciones no se barajan para el resto de etapas del sistema educativo, cuyo curso dará comienzo mañana en medio de la huelga, puesto que “los centros ya están preparados para afrontar el curso escolar”. En educación infantil y primaria, los alumnos formarán parte de “grupos de convivencia estable” de hasta veinticinco escolares, por lo que no será obligatorio que mantengan la distancia de seguridad entre ellos, aunque la Xunta ya ha mostrado su disposición a cubrir los desdobles que se le requieran con los 240 profesores contratados para el inicio del curso.

 

Como complemento de estas medidas, ha informado Rodríguez, el Gobierno gallego trabaja en el diseño de un plan de contingencia para la enseñanza virtual y en la creación de un comité educativo: un órgano asesor “para tomar las decisiones vinculadas con el desarrollo de la actividad lectiva y evaluaciones en función de la evolución sanitaria”. Del mismo modo, ha añadido, el Ejecutivo autonómico prepara una actualización del protocolo para la gestión de brotes vigente desde el mes de marzo que refuerce la información suministrada al conjunto de la comunidad educativa para que las familias cuenten con todos los datos. Por último, Rodríguez ha anticipado la elaboración de un nuevo protocolo para la organización de los comedores escolares, servicio clave para la conciliación, y que, en la gran mayoría de casos, es gestionado por las asociaciones de madres y padres, críticas con las responsabilidades que se descargan sobre ellas pese a contar con escasos recursos.

 

Para paliar este último aspecto, el conselleiro ha prometido un aumento “sustancial” de la cuantía de las ayudas anuales para este servicio, de modo que se puedan acometer medidas de adaptación a la covid-19 que no redunden en “un prejuicio para las familias en el precio del menú”. Rodríguez ha cerrado su intervención definiendo este curso como “un reto de país” cuyo éxito depende de todos los implicados y ha invitado al resto de la comunidad educativa “a unir fuerzas para preservar la calidad y equidad del sistema educativo” con total seguridad en las aulas. Sin embargo, las posturas marcadas por los sindicatos hacen presagiar que se está lejos del consenso, ya que, al término del Consello Escolar, la CIG ha enviado un comunicado en el que expresan su “decepción” por el “continuismo” de la consellería en la “política del coste cero” que –a su juicio- impide una adaptación adecuada al contexto covid-19. Por este motivo, llaman a convertir la huelga de mañana jueves en un “grito colectivo contra el protocolo” que guía la gestión del Gobierno gallego y contra sus “prioridades”.

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