miércoles. 29.05.2024

El clan de narcotraficantes conocido como "Los Ferrados", que ha sido desarticulado en los últimos días a través de intervenciones simultáneas en Pontevedra, Ourense y Ponferrada (León), destacaba "por la violencia que ejercían", según la Guardia Civil. La operación, que ha sido bautizada con el nombre de "Rutenio-Butacar", ha concluido con la detención de once personas que, apuntan los investigadores, formaban una estructura "altamente jerarquizada y especializada". La investigación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional comenzó en 2019 y ha sido dirigida por el titular del juzgado de instrucción número 2 de Pontevedra y por el fiscal antidroga de Pontevedra.

 

Esta red, que estaba asentada en el municipio pontevedrés de Poio, gestionaba distintos negocios "tapaderas" relacionados con la compraventa de vehículos a motor y desguaces, lo que facilitaba el blanqueo de capitales procedentes de la droga. Además, esta actividad les permitía disponer de un gran número de vehículos, dificultando así la labor policial porque los narcotraficantes alternaban su uso.

 

Las primeras detenciones se produjeron entre los meses de junio y agosto cuando fueron sorprendidas "in fraganti" tres personas cuando transportaban hachís y marihuana para la organización. Dos de ellos se encuentran actualmente en prisión y se les atribuye un amplio abanico delictivo, por delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, blanqueo de capitales, tenencia ilícita de armas, lesiones, amenazas y encubrimiento.

 

La red criminal contaba con contactos en Marruecos y controlaban el transporte de hachís desde su origen hasta Pontevedra, donde era recogida por los líderes de la organización, que tenían su base de operaciones en una vivienda unifamiliar de Poio. Los investigadores descubrieron que los narcotraficantes disponían de vehículos dotados de doble fondo o "caletas", mecanismos de ocultación altamente sofisticados instalados en los chasis de los vehículos para simular y ocultar la droga transportada; y de vehículos "lanzaderas", que precedían al que llevaba las sustancias estupefacientes. En los últimos dos días se han sucedido los registros simultáneos de distintos domicilios e instalaciones situadas en las localidades pontevedresas de Pontevedra, Poio y Mos, así como en las ciudades de Ourense y Ponferrada.

 

En total, se registraron once domicilios y dos establecimientos dedicados a la venta de piezas de vehículos, en donde los agentes se incautaron de heroína, cocaína, LSD, hachís y marihuana, así como dos armas de fuego y más de 50.000 euros en efectivo. También se han registrado dos gestorías, en donde los investigadores intervinieron numerosa documentación contable. Según el pesaje provisional, la operación policial, que ha contado con el apoyo de las unidades caninas de ambos cuerpos y un helicóptero, ha logrado intervenir 27 kilos de hachís, 6 kilos de marihuana y diversas cantidades de cocaína y heroína.

Los narcos que operaban en Pontevedra, Ourense y Ponferrada eran "violentos"