martes 17/5/22
Educación | Protesta

Padres de niños de un colegio de Esteiro reclaman que sus hijos no pasen frío

Paredes desconchadas, humedad y frío. Es lo que viven cada día los 150 alumnos del colegio Ricardo Tobío de Esteiro (A Coruña) y sus padres reclaman que estos niños dejen de temblar en clase y que "tengan respuesta" unas quejas que la Consellería de Educación verá para fijar las medidas correctoras. 

Paredes desconchadas, humedad y frío. Es lo que viven cada día los 150 alumnos del colegio Ricardo Tobío de Esteiro (A Coruña) y sus padres reclaman que estos niños dejen de temblar en clase y que "tengan respuesta" unas quejas que la Consellería de Educación verá para fijar las medidas correctoras. La llegada del invierno ha hecho más visibles las anomalías que afectan a este colegio gallego y que, con el paso del tiempo, se van agravando.

 

La rutina de este centro educativo no es diferente a la de otros. Los alumnos entran a las 9.30 horas, se saludan, corren y se sientan en sus pupitres dispuestos a escuchar a su profesora, hacer las tareas y disfrutar de la jornada compartiendo conocimientos, juegos y experiencias. No obstante, la imagen del alumnado, de entre 3 y 12 años, sí resulta chocante: abrigos, bufandas, gorros y ropa de abrigo son elementos imprescindibles, junto con el lápiz, la libreta y, por supuesto, los libros.

 

Pero, además, el "malabarismo y el equilibrio" juegan un papel importante en la vida de estos escolares, que se dedican a "esquivar cubos y goteras", según han contado algunos progenitores a Efe. En este centro educativo apenas pueden encender la calefacción tres horas al día, y este no es un tiempo suficiente para entrar en calor, puesto que las ventanas son tan antiguas que enseguida dejan pasar el fresco. Pero si esto creaba hartazgo, las goteras ya supusieron "la gota que colmó el vaso". Lo cuenta el director, Gonzalo Brea, quien explica que esto fue un infortunio pero "a los alumnos lo que más les afecta es el frío en el invierno. Cuando hace mucho frío se nota que la calefacción no nos llega".

 

Este hombre lleva siete años ostentando esta responsabilidad y no recuerda el momento exacto en el que empezaron las reivindicaciones de los padres, que piden una mejora "integral" en las instalaciones y "dejar los parches". Aseguran que la situación ya es insostenible porque al riesgo de "sufrir enfermedades", se suma la "falta de seguridad" de sus hijos. "No es la gripe, es la seguridad de los niños", lamenta Sofía Regueira, madre de una niña de tercero de Primaria.

 

Sofía narra que, desde que su hija empezó en el colegio, hace ya seis años, la situación es "continuamente la misma", con goteras, humedades y falsos techos que ya se han desprendido. "Cuando hay arreglos en un sitio aparecen fallos en otro", lamenta temerosa de que su pequeña resbale en alguno de los charcos o de que el cuadro eléctrico se deteriore y provoque algún daño.

 

Mónica Sande es madre de otros dos críos y añade: "La situación es bastante precaria, porque, a todo lo anterior, se suma la existencia de bichos". Los profesores, detalla, están concienciados del problema y son ellos los que colaboran e intentan paliar esta situación:

 

"En Infantil, básicamente, cada maestro se ocupa de su aula, son los que pintan y decoran". Una decoración, sin embargo, que no oculta los desperfectos que se acumulan durante los cuarenta años de historia del centro: "Necesita un arreglo en firme y grande", proclama decidida y, agrega que, si no obtienen una contestación a corto plazo, empezarán por traer a los niños un cuarto de hora más tarde.

 

"Parece que se está esperando a que pase algo grave", subraya Mónica, y asegura que los padres no están "dispuestos a arriesgar" la vida de sus hijos. Desde las instituciones, afirman los padres, no les comunican con exactitud de quién es la responsabilidad, y "se pasan la bola de unos a otros", describe otra madre, Teresa Abeijo. Cansados, exigen una solución firme, "un compromiso por escrito y serio" que les garantice que durante el próximo curso su hijos no pasarán frío y no se expondrán a ningún peligro.

 

Por su parte, desde la Xunta han confirmado a Efe que habrá una visita del delegado territorial y de algunos técnicos la próxima semana, y que evaluarán las circunstancias para dar una solución al problema. No obstante, han apuntado que, antes de la época navideña se realizó una obra con la que "pensamos que quedaba solucionado", pero no fue así. Asimismo, han recordado que la Consellería de Educación tiene bajo su responsabilidad "muchos colegios" de cuarenta o cincuenta años de antigüedad, pero "los presupuestos son los que son", por lo que intentan distribuirlos según las prioridades para ir "haciendo lo que se puede".

 

Padres de niños de un colegio de Esteiro reclaman que sus hijos no pasen frío
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