viernes. 21.06.2024

El uso masivo de las playas ha transformado la forma en que se gestionan, según denuncia Ecoloxistas en Acción. Las playas han dejado de ser ecosistemas naturales para convertirse en espacios donde prima la oferta de servicios a los usuarios, a través de intervenciones urbanísticas intrusivas que afectan la preservación de los procesos naturales y la biodiversidad que los habita.

Ante esta situación, la organización ecologista ha elaborado un decálogo con diez claves para gestionar las playas de manera sostenible. Además, han creado una prueba en línea para que los usuarios puedan determinar si su playa está siendo gestionada como un ecosistema natural o más bien como un aquapark.

Entre las funciones más importantes de las playas, el decálogo destaca su papel como embalses naturales, la protección de las costas y la preservación de la biodiversidad.

Según explica el documento, "las playas son áreas críticas para la alimentación de vertebrados superiores, como los peces, así como para la nidificación y conservación de aves. Además, el cuerpo poroso de arena desempeña un papel crucial como un gran sistema digestivo de filtración y purificación del agua, mineralización de la materia orgánica y reciclaje de nutrientes".

En las últimas décadas, se ha producido una pérdida irremediable de aportes de arena en las playas debido a la construcción de presas y embalses en los ríos que desembocan en ellas, lo que ha interrumpido el flujo sedimentario hacia la costa. Además, todo tipo de infraestructuras interrumpen la dinámica longitudinal de las pocas aportaciones que llegan (paseos marítimos, espigones, rellenos o dragados), y las construcciones en primera línea impiden el intercambio transversal con los sistemas dunares que quedaron atrás, fueron eliminados o desaparecieron.

Ante la pérdida de arena en las playas, la organización ecologista denuncia que los ayuntamientos utilizan "grandes cantidades de dinero público en la mal llamada 'regeneración de playas', un parche temporal que no resuelve el problema".

Ana Díaz, portavoz de Ecoloxistas en Acción, señala que es fundamental restaurar las playas para restablecer su dinámica natural y permitir que cumplan sus funciones, limitando nuevos proyectos urbanísticos como ampliaciones de puertos y recuperando y protegiendo los sistemas dunares cuando sea posible.

Por otro lado, el decálogo alerta sobre el problema adicional de la eliminación de los arribazones (restos de plantas y/o algas marinas) en las playas, en muchos casos con maquinaria pesada. Por desconocimiento y falta de sensibilidad ambiental, estos ecotonos continúan asociados con suciedad y abandono. Sin embargo, desempeñan funciones de vital importancia, como la atenuación de la energía de las olas y la retención de arena en las playas para limitar la erosión costera, además de servir de sustento y refugio 

para multitud de especies.

El documento presentado también propone una lista de medidas necesarias, como la retirada de contenedores dentro de las playas para colocarlos en sus accesos, fomentando la responsabilidad de los ciudadanos en la gestión y reducción de sus propios residuos. Asimismo, se plantea la eliminación de duchas y lavapiés debido al desperdicio de agua potable que implican, así como la eliminación de todas las fuentes de contaminación del aire, la contaminación lumínica y acústica, como la luz directa en las playas urbanas, los chiringuitos o las motos de agua. También se propone restringir el acceso de vehículos motorizados, apostando por corredores verdes para peatones y bicicletas, cerrando aparcamientos cercanos y creando alternativas de transporte público para acceder a las playas.

Ana Díaz, portavoz de Ecoloxistas en Acción, declaró: "En definitiva, una playa sostenible es una playa natural, sin estructuras antropogénicas, libre de humos y ruidos de motores, donde las personas puedan disfrutar de la conexión con la naturaleza".

La organización ecologista insta a tomar medidas urgentes para revertir la situación actual y garantizar la conservación y preservación de las playas como ecosistemas valiosos. Asimismo, hace un llamado a la ciudadanía a ser consciente de su impacto en estos espacios y a actuar de manera responsable, respetando y cuidando el entorno natural de las playas.

Con estas acciones, se busca garantizar un equilibrio entre el disfrute humano y la protección del medio ambiente, asegurando la continuidad de las funciones ecológicas y la biodiversidad en las playas, para que futuras generaciones también puedan disfrutar de estos espacios naturales únicos.

1.- Playas no urbanizadas

Poner coto a nuevos proyectos urbanísticos litorales, y restaurar los procesos naturales de las playas con actuaciones como la eliminación de la luz directa a las playas, la sustitución de especies exóticas por otras autóctonas en los espacios ajardinados, o el control de la emisión de ruido.

2.- Movilidad sostenible y accesos acotados

Restringir las rutas de acceso de vehículos motorizados y sustituirlos por corredores peatonales y carriles bici, habilitar aparcabicis, acabar con los aparcamientos incontrolados y cerrar parkings ofreciendo y fomentando alternativas de transporte público. 

Acotar el acceso a las playas y dirigir el flujo de usuarios mediante pasarelas perfectamente delimitadas, y accesibles a personas con movilidad reducida para garantizar la conservación de los cordones dunares, barreras litorales, etc. 

3.- Regeneración del litoral natural

Atajar las causas estructurales que provocan las pérdidas de arena de las playas, ya que la mal llamada regeneración artificial de playas (lejos de regenerar no es más que un aporte de arena, un parche temporal), que se realiza con el único objetivo de contentar al sector turístico; es una actuación costosa económica y ecológicamente.

4.- Vertido cero de aguas sin depurar

Acabar con todos los vertidos de aguas residuales a través de la mejora de los sistemas de saneamiento

Implementar medidas complementarias como la reducción del caudal de agua a depurar estableciendo el sistema de drenaje pluvial separado de los colectores de saneamiento, o aumentando la permeabilidad de las ciudades y respetando y ampliando las zonas de inundación naturales (por ejemplo jardines inundables).

Reutilizar las aguas residuales para garantizar una adecuada depuración de las aguas que se van a emplear en la reutilización, así reduciendo la presión sobre los recursos hídricos y evitando los vertidos contaminantes sobre el mar.

5.- Buena gestión de los arribazones

Mantener in situ los arribazones resulta de vital importancia, tanto para preservar las playas con arena de calidad de forma natural como para mantener los ecosistemas litorales en buen estado, ya que los arribazones atenúan la energía del oleaje y retienen la arena en las playas limitando la erosión costera. Además, sirven de sustento y refugio para multitud de invertebrados, y constituyen hábitats donde se reproducen y nidifican aves como el chorlitejo patinegro.

6.- Gestión sostenible de residuos

Restringir la limpieza mecánica de las playas, introduciendo la limpieza manual de las mismas

Retirar las papeleras de las playas para su reubicación en los accesos a las mismas y dotarlas además de contenedores de recogida de envases. Así se fomenta la responsabilidad de la ciudadanía para gestionar y reducir sus propios residuos.

Actualizar las ordenanzas municipales para poder incluir medidas obligatorias de prevención de plásticos de un solo uso en los chiringuitos como vasos, botellas, cubiertos, platos, pajitas, monodosis, etc.

Establecer la prohibición total del tabaco o al menos demarcar Espacios Libres de Humo en cada playa para abordar la reducción de colillas en las playas, una de las mayores fuentes de residuos. 

7.- Eliminación de duchas y lavapiés

Eliminación de duchas y lavapiés de todas las playas. Este servicio o más bien, esta “necesidad creada” no solo supone un excesivo derroche de agua, también impacta sobre la biodiversidad y requiere del uso de infraestructuras como tuberías que degradan las zonas altas de las playas, como los cordones dunares.

8.- Concienciación ambiental

Elaborar cartelería interpretativa para dar a conocer las razones de las medidas ambientales que se establezcan, así como carteles indicando los diferentes ecotonos que conforman las playas y la biodiversidad que los habita.

Labor de concienciación activa, ofreciendo formaciones sobre las funciones de las playas como ecosistemas y su gestión sostenible a los operarios responsables de la seguridad, limpieza y gestión de playas, e incluso a las usuarias de las playas.

Incluir a las comunidades (centros escolares, asociaciones de vecinos, etc) en el desarrollo de campañas de concienciación, para colaborar con la caracterización de la biodiversidad, la elaboración de carteles, o el seguimiento de las medidas ambientales. 

9.- Coordinación administrativa

Aumentar la eficacia en la gestión pública del espacio litoral para evitar que el solapamiento de competencias siga derivando en conflictos institucionales, desidia o inactividad, a través de la creación de una “oficina técnica de coordinación interadministrativa del litoral” a  nivel provincial y/ autonómico, en la que se coordinen entre los tres niveles de la administración (estatal, autonómico y municipal) y los departamentos de las mismas.

10.- Restauración de playas degradadas

Restaurar las playas para restablecer su dinámica natural, recuperando los sistemas dunares cuando sea posible, eliminando todas las fuentes de contaminación acústica o lumínica, como chiringuitos o acceso de vehículos motorizados y parkings,y evitando la llegada de aguas residuales o de retorno agrícola. En definitiva, eliminar elementos que devuelvan a las playas su identidad como ecosistemas.

Las playas: de ecosistemas naturales a aquaparks, denuncia Ecoloxistas en Acción