martes. 16.07.2024

El acusado de provocar la muerte del policía nacional José Manuel Pardo aceptó hoy una pena de año y nueve meses de prisión, así como indemnizar a la viuda del agente, que falleció en mayo de 2014 a causa de las graves lesiones que había sufrido al golpearse la cabeza en un forcejeo con el procesado, con 150.000 euros y a sus dos hijos menores con 50.000 euros para cada uno.

 

El juicio iba a celebrarse esta mañana en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo, pero finalmente hubo un acuerdo de conformidad entre la defensa del acusado, la acusación particular -tanto de la familia del agente fallecido como del Sindicato Unificado de Policía (SUP)- y el ministerio fiscal.

 

Inicialmente, el ministerio fiscal pedía para el acusado una pena de tres años de prisión y el pago de la correspondiente responsabilidad civil por los delitos de atentado contra agente de la autoridad y homicidio por imprudencia grave, pero finalmente, en virtud del acuerdo de conformidad, rebajó la calificación a homicidio por imprudencia menos grave y, consecuentemente, también la petición de pena de cárcel. Por su parte, el Sindicato Unificado de Policía pedía ocho años de prisión y la acusación particular de la familia cuatro años de cárcel.

 

Los hechos ocurrieron el 23 de octubre de 2012, cuando el agente fallecido intentaba ayudar a unos compañeros a conducir a un detenido a los calabozos de la Comisaría Provincial de Lugo, pero el individuo se puso agresivo, hubo un forcejeo, cayó contra una pared y se llevó un fuerte golpe en la cabeza.

 

A consecuencia de ese golpe sufrió un traumatismo craneoencefálico grave y lesiones que, finalmente, acabaron por provocarle la muerte en mayo de 2014. Se da la circunstancia de que el detenido aquel día y hoy condenado por el juzgado era un preso que estaba en libertad y sobre el que pesaba una orden de búsqueda y captura, que fue arrestado y conducido a la Comisaría después haber provocado daños en el barrio de A Milagrosa, en Lugo capital.

El acusado de provocar la muerte de un policía acepta una pena inferior a dos años cárcel