domingo. 04.12.2022

Multas por orinar en el entorno de la catedral de Lugo

El Ayuntamiento de Lugo parece dispuesto a acotar uno de los principales problemas que padece el casco histórico y de forma concreta la Catedral de la ciudad, del siglo XII, como consecuencia de los orines que deterioran un entorno en el confluyen tres elementos patrimonio de la Humanidad.

El Ayuntamiento de Lugo parece dispuesto a acotar uno de los principales problemas que padece el casco histórico y de forma concreta la Catedral de la ciudad, del siglo XII, como consecuencia de los orines que deterioran un entorno en el confluyen tres elementos patrimonio de la Humanidad.

 

El pasado fin de semana, después de que un macrobotellón que se celebró en el atrio de Catedral pusiese la lupa sobre un problema que viene de viejo, la Policía Local denunció a seis personas por orinar en las paredes exteriores del templo y a otras dos por hacer lo mismo en la calle Bispo Basulto y en sus inmediaciones.

 

Los encargados de tramitar esas denuncias fueron agentes de la Policía de Barrio que patrullaban por el casco histórico, después de que el gobierno local diese orden de incrementar la vigilancia policial en esa zona como medida disuasoria ante los atentados que sufre el patrimonio y por temor a que el entorno acabe por convertirse en escenario de botellones masivos.

 

En la Plaza de Pío XII, a donde da la fachada principal de la Catedral, confluyen el Camino Primitivo, la Muralla Romana y el propio templo, los tres declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El delegado de Patrimonio Histórico de la Diócesis de Lugo, César Carnero, recordó que el entorno de la Catedral está "muy degradado", precisamente porque "el botellón ya estaba en estos espacios", muy próximo a las zonas de movida nocturna.

 

Según Carnero, más allá de la suciedad y de la sensación de abandono que provoca esta situación, el principal problema para la conservación de los elementos monumentales reside en "la orina", dado que la gente micciona "masivamente" contra las puertas de la Catedral.

 

El problema es muy visible en el atrio de la Catedral, pero especialmente en la puerta norte, donde la corrosión ya ha destruido parte de los hierros originales del siglo XIII. A la larga, incidió Carnero, también se hará evidente el efecto sobre las piedras de granito que forman las paredes del templo. "El Ayuntamiento es consciente de esta realidad", dijo Carnero, porque se trata de "un problema conocido".

Multas por orinar en el entorno de la catedral de Lugo
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