viernes. 07.10.2022

Termina antes de lo previsto la declaración de imputados en el caso de multas

La declaración de los 23 imputados en el juicio por la supuesta retirada irregular de multas en la Jefatura Provincial de Tráfico de Lugo terminó hoy, en torno a las once y media de la mañana, antes de lo previsto inicialmente por la sala, dado que se había reservado fecha hasta mañana en la Audiencia Provincial para interrogar a los procesados. 

La declaración de los 23 imputados en el juicio por la supuesta retirada irregular de multas en la Jefatura Provincial de Tráfico de Lugo terminó hoy, en torno a las once y media de la mañana, antes de lo previsto inicialmente por la sala, dado que se había reservado fecha hasta mañana en la Audiencia Provincial para interrogar a los procesados.

 

El juicio se retomará la próxima semana, el lunes -26 de mayo- a partir de las once y media de la mañana, y están reservadas otras dos jornadas para concluir la vista oral, el martes y el viernes -días 27 y 29 de mayo-. En esta segunda jornada de juicio prestaron declaración, entre otros, el que fuera vicario general y deán de la Catedral de Lugo, Luciano Armas; el alcalde de Pedrafita do Cebreiro, José Luis Raposo Magdalena; el exdelegado provincial de la Consellería de Cultura, Juan José Molina; y el que fuera concejal de Seguridad Ciudadana en la capital lucense, José Rábade.

 

En el transcurso de su declaración, el alcalde de Pedrafita do Cebreiro aseguró que "nunca" habló con el exsubdelegado del Gobierno, Jesús Otero, para que le quitase ninguna sanción. En el caso de Raposo Magdalena, la multa que lo sentó en el banquillo de los acusados no le fue impuesta a él, sino que se trata de una sanción tramitada por una infracción cometida por el conductor de un camión del Ayuntamiento de Pedrafita, concretamente el día 24 de septiembre de 2007 en la Autovía del Noroeste (A-6).

 

A preguntas del ministerio fiscal, Raposo Magdalena afirmó que tuvo conocimiento de esa multa dos años después, concretamente en 2009, justo cuando el juzgado que instruyó el caso le envió un requerimiento para que identificase a la persona que conducía ese camión el día que se cursó la denuncia. Afirmó que "nunca" le pidió a Jesús Otero que le retirase ni esa ni ninguna otra sanción. "No pedí trato ninguno" de favor, dijo Raposo, ni "trasladé nada, ni al subdelegado del Gobierno ni a nadie". "No hablé con el subdelegado del Gobierno sobre esto", insistió el alcalde, quien también se preguntó "qué beneficio" personal le iba a reportar a él "el archivo de una multa al Ayuntamiento" de Pedrafita.

 

El que fuera vicario general de la Diócesis y deán de la Catedral, Luciano Armas, negó haber solicitado trato de favor alguno para que le retirasen cuatro sanciones por exceso de velocidad e incluso dijo sentirse "sorprendido" por haberse visto implicado en algo en lo que no tuvo "ni arte ni parte". Armas explicó que su coche era utilizado por otras tres o cuatro personas que trabajan con él y cuando llegaron las sanciones, esos compañeros quedaron en hacerse cargo de "la gestión" de las multas, porque él no tenía constancia de que, al menos en el caso de dos de ellas, se las hubiesen puesto a él.

 

Según su declaración, cuando le dijeron que "todo estaba arreglado", se desentendió del problema y no preguntó más. "Me fiaba de ellos", dijo al tribunal, y "me sorprendió verme afectado por todo esto". Aunque reconoció que conoce "desde pequeño" a Jesús Otero, aseguró que nunca le pidió que le retirase ninguna multa, porque "a un amigo" no le haría "una faena". Por su parte, José Rábade negó también que le hubiesen quitado ninguna multa. En declaraciones a los medios de comunicación, antes de entrar en la vista oral, el que fuera concejal de Seguridad Ciudadana en el municipio de Lugo dijo que acudía a este juicio a "defender" su "inocencia".

 

"Nunca me quitaron ninguna multa de tráfico. Las pago todas y lo puedo demostrar", añadió. Durante su declaración ante la sala, Juan José Molina explicó que a él le impusieron una sanción por exceso de velocidad y reconoció que sí llegó a hablar con el jefe provincial de Tráfico para preguntarle si había alguna posibilidad de recurso, dado que había superado el límite en el transcurso de un adelantamiento.

 

Negó que hubiese pedido que le retirasen la multa y, de hecho, después de las explicaciones que le dieron en Tráfico, ni siquiera presentó recurso. Dijo que al no recibir la sanción, pensó que quizás hubiese prescrito por silencio administrativo, pero nunca lo atribuyó a ningún tipo de influencia por el uso de su cargo.

Termina antes de lo previsto la declaración de imputados en el caso de multas
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