martes. 23.04.2024

Una monja imputada en la denominada Operación Bebé, causa en la que se investiga si se dieron supuestas adopciones irregulares en Lugo con la presunta connivencia de funcionarios de menores y religiosas, ha rechazado la existencia de presiones para que los menores fuesen dados en prohijamiento.

 

El juzgado de instrucción número tres de Lugo reactivó las diligencias de esta causa judicial y Sor Isabel, en el testimonio prestado hoy, ha contado que en el Hogar Madre Encarnación, que dirigió desde 2002 a 2008 y en el que acogía a mujeres maltratadas, prostitutas, inmigrantes, embarazadas y con problemas sociales, jamás hubo intimidación en ese sentido.

 

Ha señalado que habría de 10 a 12 adopciones, que recuerde, pero hijos de madres acogidas serían "dos o tres", y en ninguno de los casos hubo conminación, dado que no se ejerció presión sobre ninguna madre para que diese a sus hijos, ha contado, según han informado a Efe fuentes jurídicas. Ha relatado que en el centro, que regentan las hermanas franciscanas del Rebaño de María, se intentaba dar lo mejor, a nivel de cariño y maternal, y también "estabilidad".

 

Se les ofrecía, además, ha proseguido, "ayuda" a las madres, inclusive con el cuidado de sus retoños, y ha rechazado ante las preguntas formuladas -ha contestado las hechas por todas las partes personadas- que se les suministrasen a los críos fármacos no recetados por sus pediatras o ansiolíticos, porque no se les daban medicamentos sin prescripción, ha recalcado.

 

También ha negado calificativos como "fiera enjaulada" o "histérico" para referirse a los pequeños. El juez instructor, Sergio Ortuña, citó a ocho personas para prestar declaración entre este jueves y la jornada correspondiente a este viernes, después de suspender las declaraciones que habían sido señaladas para los días 25, 28 y 29 de enero, precisamente porque él mismo tuvo que ausentarse.

Una monja imputada en la Operación Bebé niega adopciones irregulares