viernes 20/5/22

Multan a una mujer por destrozar un local de hostelería tras ser desahuciada

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Ourense ha condenado a la pena del pago de una multa de 1.620 euros a una mujer acusada de destrozar un local donde tenía un negocio de hostelería tras ser desahuciada por la arrendataria. El lanzamiento judicial tuvo lugar en octubre de 2018.

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La sección segunda de la Audiencia Provincial de Ourense ha condenado a la pena del pago de una multa de 1.620 euros a una mujer acusada de destrozar un local donde tenía un negocio de hostelería tras ser desahuciada por la arrendataria. El lanzamiento judicial tuvo lugar en octubre de 2018.

Según la resolución facilitada por fuentes judiciales, la sala ha considerado acreditado, tras analizar el informe pericial, que los destrozos fueron intencionados. “No cabe justificar ni explicar por un uso descuidado, y en concreto todos aquellos desperfectos que afectan a la instalación eléctrica, tales como tomas de corriente arrancadas, o los destrozos en el propio cuadro general”, recoge la sentencia.

No obstante, el tribunal la ha absuelto de un delito de apropiación indebida por el que también era juzgada, pues “la acusación no ha podido acreditar la preexistencia de los bienes y efectos que se dicen cedidos para la explotación”.

El Ministerio Fiscal pedía por estos hechos dos años y seis meses de prisión -y que la acusación particular elevó a tres por daños agravados- como supuesta autora de un delito de apropiación indebida y daños así como 16 meses de multa a razón de ocho euros diarios e indemnización de 4.314,23 euros a la aseguradora, así como el importe de los objetos sustraídos.

El conflicto se remonta a 2016 cuando la acusada, mayor de edad y sin antecedentes penales, concertó un contrato de arrendamiento con opción de compra del inmueble en Ourense por un periodo de cinco años y con una renta mensual de 12.000 euros.

Ante el impago de rentas por la arrendataria, la arrendadora, presentó demanda de desahucio, que dio lugar a un juicio verbal de desahucio, que concluyó con el lanzamiento judicial de la arrendataria. Al entrar en dicho inmueble, la comisión judicial comprobó la existencia de importantes destrozos en su interior.

La acusada aseguró que “no recibió ni mobiliario ni enseres, que recibió el local sucio, y que sólo había un horno grande de pizzas, campanas de extracción, aire acondicionado de obra y cortinas de aire y que, por ello, se vio obligada, a la reforma y adecuación de las instalaciones y a la dotación del correspondiente material de hostelería.

Frente a ello la acusación aportó con la querella, el contrato de arrendamiento donde ciertamente se hacía constar “que la finca se hallaba totalmente rematada y acondicionada”.

Sin embargo, el tribunal orensano no ha considerado acreditado qué mobiliario y enseres recibió la acusada, para la explotación del negocio de hostelería y se ha referido además a las “conflictivas” relaciones entre ambas y las distintas versiones.

Con todo, ha considerado probada la existencia de desperfectos en la instalación eléctrica y en los equipos de iluminación por la acusada “ante la abrupta finalización contractual, sin que puedan elaborarse hipótesis alternativas”.

Multan a una mujer por destrozar un local de hostelería tras ser desahuciada
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