jueves 13/5/21
Juicio Baltar

Los jefes de servicio dicen que despachaban con Baltar los contratos de enero

Jefes de servicio de la Diputación de Ourense han asegurado hoy que "despachaban directamente" con el expresidente de la Diputación, José Luis Baltar Pumar, las contrataciones, que solían producirse en enero, y que estas comunicaciones eran tanto de manera verbal como por escrito. 

Jefes de servicio de la Diputación de Ourense han asegurado hoy que "despachaban directamente" con el expresidente de la Diputación, José Luis Baltar Pumar, las contrataciones, que solían producirse en enero, y que estas comunicaciones eran tanto de manera verbal como por escrito.

 

Es lo que ha dado de sí la segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial contra el expresidente de la Diputación y del PP de Ourense, al que se acusa de la presunta comisión de un delito de prevaricación por 104 altas laborales registradas en 2010, al no haberse publicitado estas vacantes. El veterano político presidió la Diputación de Ourense durante 22 años, de 1990 hasta 2012. Dimitió en febrero de ese año, y en la actualidad está al frente de la institución provincial su hijo, Manuel Baltar, que en enero de 2010 se hizo también con la presidencia del partido en Ourense.

 

En su testimonio judicial, el jefe de servicio de Aguas y Medio Ambiente, Javier Bobe, ha dicho este martes que era una "práctica habitual" que el propio presidente le "consultase" sobre los currículos de las personas que "podían cumplir con el servicio".

 

"El presidente tenía los currículos en la mesa y me pedía opinión", ha detallado sobre el proceder de José Luis Baltar en este ente. Asimismo, a preguntas de la Fiscalía, el jefe de Cooperación, Rafael Outomuro, ha explicado que no era raro que la Diputación Provincial enviase directamente empleados para cubrir las bajas de personal o rescisiones. Ha contado que siempre confiaba en que se cubriesen las necesidades estructurales pero ha dicho desconocer cuál era el procedimiento que se llevaba a cabo para dar de alta a los operarios.

 

El jefe del Pazo de Deportes, Ángel Cid Manzano, que en las fechas en las que se produjeron los 104 contratos había solicitado cinco trabajadores, reconoció que llegó a "intervenir" en alguna ocasión en un proceso de contratación, principalmente cuando se trataba de "personal no cualificado". Todos los jefes de servicio admitieron que habitualmente las peticiones sobre la necesidad de empleados las realizaban, o poco antes del mes de enero o ese mismo mes de inicio de año, porque "había mayor disponibilidad presupuestaria", lo que favorecía las contrataciones. El propio José Luis Baltar admitió este lunes que la mirada siempre estaba puesta en el mes de enero y que, si bien él realizaba una preselección del personal "adecuado" para los puestos de trabajo, la asignación definitiva la efectuaba después el responsable de Recursos Humanos.

 

A preguntas del PSOE acerca de la afiliación política de los contratados, una de las trabajadoras contratadas en el periodo que va de enero a marzo de 2010 reconoció ante el tribunal su afiliación al PP en la ciudad de Ourense y que votó para elegir compromisarios de cara al congreso del partido celebrado en 2010. La mujer, que acudió en calidad de testigo junto a varios contratados y jefes de servicio, explicó que conocía a Baltar de algún acto y "de la política".

 

Esta trabajadora, que fue contratada en el Centro Cultural explicó que trabajaba de manera "intermitente" en la institución. Otra testigo, la exnuera de José Luis Baltar Pumar y directora del Teatro Principal de Ourense, Olga Mojón, quien matizó que el expresidente de la Diputación "es el abuelo de mi hija, pero no es familiar mío", no supo explicar cuántas personas habían sido contratadas debido "a que tenemos un personal muy variable". Tampoco el objeto de dos peticiones de personal "en noviembre y diciembre" de 2009. El director de la biblioteca provincial, Enrique Bande, resaltó que "a principios de año" era habitual la petición de personal.

 

"Envié un escrito al presidente diciendo que hacían falta cuatro o cinco personas, con sus nombres y me las enviaron", abundó. Una de las empleadas en la biblioteca aseguró que realizó los trabajos específicos para los que había sido contratada. Otro trabajador que realizaba labores de peón explicó que le habían cambiado de servicio. El director del centro cultural Marcos Valcárcel y entonces jefe de comunicación, Francisco González, señaló que era habitual ponerse en contacto con el presidente Baltar Pumar para hablar de la situación del personal.

 

Negó, sin embargo, que le hubiesen preguntado los nombres de las personas que quería contratar. El abogado del PSOE, partido que está personado en esta causa al igual que el sindicato Manos Limpias, insistió en sus preguntas en los motivos de la petición de contrataciones en las mismas fechas, algo que en el caso del año 2010 todos enmarcaron en que existía "necesidad". Esta tarde, una nueva terna de contratados, así como alcaldes y otros jefes de servicio, prestarán declaración, en un juicio que se ha ampliado a jornada vespertina y que se prolongará en los próximos días.

 

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