sábado. 02.03.2024

El expolicía Manuel V.M., de 70 años, acusado de tenencia ilícita de armas y coches robados procedentes de robos o estafas a compañías aseguradoras de Portugal y de Galicia, ha sido condenado a más de 8 años de prisión. Manuel V.M. ha sido acusado por los delitos de tenencia ilícita de armas, delito continuado de receptación, tenencia de útiles para la falsificación, explosivos, y falsificación en documento oficial. El fiscal solicitaba por estos hechos casi 15 años de prisión tras localizar munición de varios calibres, explosivos, matrículas falsas y hasta media docena de vehículos de las marcas Audi, Mercedes y BMW en varias propiedades del acusado. La defensa ha solicitado por su parte la libre absolución.

 

En el auto facilitado por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el juez considera probado que el acusado, "con ánimo de obtener un enriquecimiento ilícito", se hizo con numerosos efectos procedentes de robos o de estafas a compañías aseguradoras portuguesas y de sustracciones perpetradas en España, "sin que resulte debidamente acreditada la forma en que los mismos llegaron a su poder". Durante los diferentes registros la Guardia Civil halló un BMW valorado en 20.000, un Audi con matrícula falsa y un Mercedes, todos denunciados como robados en Chaves (Portugal), además de numerosa documentación, explosivos, herramientas, placas de matrícula y armas, entre ellas una escopeta y un arma de fuego corta. "Los hechos declarados probados son constitutivos de un delito continuado de receptación, un delito de tenencia de útiles para la falsificación, un delito de tenencia ilícita de armas, un delito de tenencia de explosivos, y un delito de falsificación en documento oficial", recoge el auto.

 

El juez señala que las alegaciones efectuadas por la defensa no se pueden atender "al existir indicios suficientes de que la misma era habitualmente usada por éste". Además, "la gran cantidad de efectos hallados permite, junto al resto de medios de prueba a los que se aludirá, presumir que el acusado tenía cabal conocimiento de su ilícita procedencia", abunda el fallo. Por ello, no considera verosímil la explicación ofrecida por la defensa, de que el acusado "tenía un taller al que se le llevaban coches para reparar, o piezas; en primer lugar, al no existir constancia de que el mismo llevara a cabo tal actividad de manera oficial", y por entender que "los efectos hallados no guardan relación alguna con el ejercicio de la actividad indicada". En lo que respecta a su pareja, no considera acreditada la participación de la acusada Clara Inés en el delito continuado de receptación que se le imputa, en concepto de cómplice por lo que ha determinado su libre absolución.

 

La sentencia impone al acusado 16 meses por el delito continuado de receptación, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; otros 6 meses por el delito de tenencia de útiles para la falsificación, y multa de seis meses a razón de cinco euros por día. Asimismo le condena a dos años por tenencia de armas, cuatro años por tenencia de explosivos, y otros seis meses por el delito de falsedad. La Sala opta "por la imposición de la pena mínima en todos los casos, al no apreciarse la concurrencia de motivos que justifiquen una especial exasperación punitiva". Asimismo, decreta "el comiso del dinero y de los efectos intervenidos relacionados con los delitos derivados de esta causa, a los que se dará el destino reglamentario". Finalmente, acuerda la remisión de testimonio de lo actuado en relación a dos testigos, Joao Batista y Jonathan Saborido de Oliveira, al juzgado de guardia, "por la posible comisión de un delito de falso testimonio". Contra la resolución cabe recurso de casación ante la Sala 2ª del Tribunal Supremo.

Prisión para un expolicía por tenencia ilícita de armas y coches robados