jueves 21/10/21

El Sergas indemnizará con 86.566 euros por tardar en atender un paciente, que murió

El Sergas, que gestiona hospitales y centros de atención primaria en Galicia, deberá indemnizar con 86.366 euros a la hija de un paciente que los médicos tardaron en atender y que acabó muriendo en el servicio de urgencias del Complejo Hospitalario de Ourense.

sergas coronavirus

El Sergas, que gestiona hospitales y centros de atención primaria en Galicia, deberá indemnizar con 86.366 euros a la hija de un paciente que los médicos tardaron en atender y que acabó muriendo en el servicio de urgencias del Complejo Hospitalario de Ourense.

El paciente tardó en ser atendido casi cuatro horas, un retraso que ha considerado "injustificable" el Juzgado de lo contencioso-administrativo 2 de Ourense.

El hombre falleció tres días después de acudir al centro hospitalario, según la sentencia facilitada por fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que condena al Sergas, un órgano de la Xunta, de "flagrante incumplimiento de la lex artis y de los protocolos establecidos, que requerían una atención médica en un plazo inferior a 60 minutos".

La sentencia considera que "no hay medio alguno de prueba que permita justificar el retraso en la atención al paciente", que entró en el hospital a las 12:00 horas del 3 de enero de 2018 al sufrir un cuadro "grave", por lo que debía ser atendido en menos de una hora.

Sin embargo, el paciente no fue atendido hasta casi cuatro horas desde la llegada a urgencias de manera que "se fue agravando su situación" con elevación de la tensión arterial "sin que se hiciese nada para tratarla, lo que provocó un empeoramiento y una lesión directa sobre las arterias cerebrales".

Por este motivo, la sentencia considera acreditada una "infracción clara, patente e injustificada de la lex artis" por parte de los profesionales del Sergas.

El enfermo presentaba diversos síntomas, tanto al llegar al hospital como, especialmente, durante su espera, compatibles con un problema neurológico y su situación se fue "agravando sin que, cuando menos, se le controlara su tensión arterial y se tratara de bajar la misma", añade.

El magistrado indica desconocer y apunta que "nadie podrá saberlo con certeza", si "el resultado hubiese sido el mismo de haberse prestado atención médica en el plazo marcado" por los protocolos.

Sin embargo, considera "incuestionable" que "si se hubiesen respetado los protocolos, seguramente se hubiese podido dar una mejor y más rápida respuesta".

Tras superar el plazo máximo de reconocimiento médico, "no consta que se hiciese ningún control del estado del paciente, y ello pese a las reiteradas quejas y advertencias de la familia al personal del hospital", subraya.

"Los acompañantes del enfermo tuvieron que ir a buscarle una silla de ruedas, pues el paciente veía doble y se le caía un ojo, un hecho del que "advirtieron al personal de urgencias reiteradamente, e incluso dijeron que podía sufrir un ictus, recibiendo únicamente por respuesta que no podían hacer nada", agrega.

"En realidad, el tiempo de espera fue mayor", apunta la sentencia, y advierte de que inicialmente, el paciente fue derivado a un centro de atención primaria de O Carballiño, y considera que el Complejo Hospitalario Universitario de Ourense debería ir tomando medidas para corregir esa actitud.

Comentarios