jueves 13/5/21

Condenan al Sergas a pagar a un paciente que perdió un testículo en una vasectomía

Pontevedra, 21 abr (EFE).- El juzgado de lo contencioso-administrativo número 1 de Pontevedra ha condenado al Servicio Gallego de Salud a pagar una indemnización de 20.000 euros a un hombre por los daños que le provocó una vasectomía mal practicada. 

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El juzgado de lo contencioso-administrativo número 1 de Pontevedra ha condenado al Servicio Gallego de Salud a pagar una indemnización de 20.000 euros a un hombre por los daños que le provocó una vasectomía mal practicada.

El tribunal estima en parte el recurso presentado por el afectado contra la resolución de la Xunta de Galicia que había desestimado la reclamación del paciente, que fue operado en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo en abril de 2018

Éste reclamaba una indemnización de 47.532 euros porque problemas en dicha intervención provocaron que perdiera el testículo izquierdo, pero finalmente el magistrado le concede algo menos de la mitad de esa cantidad, según consta en la sentencia a la que ha tenido acceso Efe.

En su demanda, el paciente alegaba que en esta operación, a la que se había sometido de forma voluntaria por motivos de planificación familiar, se había producido mala praxis médica, ya que no se le indicó el riesgo que corría y la intervención se ejecutó mal.

El informe médico confirma que por error se identificó incorrectamente el conducto deferente, seccionando y ligando en su lugar la arteria espermática, lo que generó hematomas y un cuadro de dolor intenso y, con el tiempo, un infarto isquémico en el que perdió el testículo.

El titular del juzgado pontevedrés, sin embargo, advierte que el consentimiento informado "se realizó correctamente" y que se le avisó de los riesgos que podía correr con la operación.

Por el contrario, concluye que los médicos que le atendieron incurrieron en una mala praxis "inexcusable", ya que el error cometido al seccionar la arteria en lugar del conducto adecuado "no es consecuencia característica ni habitual de la operación"

"Si en el momento de la operación surgió la duda sobre la identificación del conducto y no se pudo aclarar en ese mismo momento, debió haberse abortado su sección y ligadura, en vez de realizarse al azar, como así se hizo", sentencia el juez.

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