martes. 05.03.2024

La Guardia Civil ha realizado una de las mayores incautaciones de armas realizada en Galicia al encontrar 84 armas de fuego y 3.411 cartuchos metálicos de diferente calibre ocultos en una casa y una finca de Ponteareas (Pontevedra). Al dueño de esta propiedad, que ha sido detenido, se le imputan los delitos de depósito de armas, tenencia ilícita de armas prohibidas y depósito de municiones. La investigación de esta operación, denominada Iceberg, ha informado el Instituto Armado, comenzó el pasado mes de marzo después de que la Guardia Civil descubriese que esta persona estaba adquiriendo a través de internet diferentes piezas y accesorios para armas que no correspondían con las que poseía legalmente.

 

Esta persona, que contaba con licencia de armas como tirador deportivo, estaba comprando armas de guerra, lo que despertó las sospechas de los investigadores. El primer hallazgo de armas ilegales se produjo la pasada semana en una finca de grandes dimensiones, situada en Pías (Ponteareas), que el detenido frecuentaba regularmente. La mayor parte del arsenal se encontraba escondido en un garaje, pero algunas de las armas estaban ocultas en una caja fuerte de grandes dimensiones escondida tras un sofisticado doble fondo detrás de una librería.

 

Diez de las armas de fuego intervenidas, tres subfusiles, tres fusiles de asalto, dos ametralladoras, un fusil ametrallador y una pistola ametralladora, destacan por su especial peligrosidad, ya que están consideradas como armas de guerra y tienen la capacidad de disparar ráfagas automáticas. Además, la Guardia Civil halló más de sesenta armas cortas, entre pistolas y revólveres, que debido a su reducido tamaño y facilidad para ocultarlas, son "muy demandadas y utilizadas por los delincuentes", según ha dicho en la comparecencia de este martes el general jefe de la Guardia Civil en Galicia, Luis Francisco Rodríguez. Los investigadores comprobaron que muchas de estas armas tenían sus números de serie borrados o alterados, por lo que trabajan para averiguar su procedencia y no descartan que hayan sido introducidas ilegalmente en España o que procedan de diferentes robos.

 

El resto del arsenal contenía siete armas largas -escopetas, fusiles o rifles-, grandes cantidades de pólvora, vainas y proyectiles, más de medio centenar de cañones sueltos, 47 cargadores y numerosos objetos para la manipulación y rehabilitación de armas de fuego. El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, ha celebrado la importancia de esta operación ya que "retirar estas armas es ganar vida" y ha apuntado que armas como las incautadas en Pontevedra se han empleado en atentados terroristas, como el que se produjo en 2015 en la Sala Bataclán de París.

Una finca en Galicia ocultaba un arsenal de 84 armas y más de 3.400 cartuchos