viernes. 19.08.2022

Desarrollan un dispositivo portátil que mide los niveles de radón a distancia

Investigadores del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC), de la empresa Alibava Systems y del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE) han desarrollado un dispositivo portátil que detecta el gas radón, un gas radiactivo de origen natural que está en los interiores de edificios. 

radon

Investigadores del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC), de la empresa Alibava Systems y del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE) han desarrollado un dispositivo portátil que detecta el gas radón, un gas radiactivo de origen natural que está en los interiores de edificios.

El prototipo consiste en un pequeño aparato que se conecta a una red inalámbrica y que controla, de forma automática, los niveles de radón en su entorno en edificaciones gracias a un sensor de silicio fabricado en la sala blanca del IMB-CNM-CSIC.

El prototipo, todavía en fase de estandarización, es el resultado del proyecto CARE, iniciativa dirigida por la empresa Alibava Systems y en el que han participado investigadores del IMB-CNM-CSIC y del IGFAE de la Universidade de Santiago de Compostela, que ha hecho la calibración y validación del aparato.

En CARE participan, también otras tres empresas: ATI Sistemas SL, Radiansa Consulting SL, Sensing & Control Systems SL.

Según ha explicado la investigadora del IGFAE Dolores Cortina se trata de un detector portátil, que va enchufado a la corriente y que proporciona la medición real y periódica a través de la red inalámbrica a la que esté conectado.

El equipo ha desarrollado un sensor semiconductor para detectar los elementos radioactivos generados durante la desintegración del radón y un sistema de control capaz de proporcionar medidas de concentración del gas con frecuencias inferiores a la media hora.

"La mayoría de detectores comerciales lo que hacen es promediar la concentración de radón registrada en las 24/48 horas precedentes", ha indicado Cortina, que detalla que para ello ha sido clave "implementar un algoritmo adecuado a las altas capacidades del sensor desarrollado, permitiendo combinar rapidez y fiabilidad en la medida".

Para que tenga una sensibilidad óptima, los investigadores han cubierto el dispositivo con 30 sensores de silicio con unas dimensiones de 27 milímetros cuadrados.

Estas pastillas se han fabricado en la Sala Blanca de Micro y Nanofabricación del IMB-CNM-CSIC, una infraestructura científica técnica singular (ICTS) del CSIC dedicada al desarrollo y aplicación de tecnologías innovadoras en el campo de la microelectrónica.

"El mayor reto ha sido integrar el silicio en el corazón del detector de radón", ha confesado Salvador Hidalgo, investigador principal del IMB-CNM-CSIC en el proyecto.

"Se han fabricado estructuras modulares formadas por diez detectores de silicio, de las que para este prototipo se han utilizado tres, posicionadas en forma novedosa. Esta solución nos permite disponer de un sistema muy flexible, con una rápida y fácil adaptación en función de la aplicación", ha añadido.

El dispositivo se aplicará tanto en edificios públicos como privados una vez que esté homologado, tanto en el sector doméstico como en el sector industrial.

"Se comercializará en diferentes países de todo el mundo donde la normativa de edificación exija un sistema de monitoreo o control activo de la concentración de radón", ha explicado Juan Herranz, director de Alibava Systems y coordinador del proyecto.

Según Herranz, "además de la posibilidad de almacenar datos en la nube, el dispositivo dispondrá de protocolos de comunicación para comunicar con los sistemas de ventilación inteligente más utilizados en la edificación".

El radón es un gas radiactivo de origen natural que es la mayor fuente de exposición a radiación natural en humanos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que de un 3 a un 14% de los casos de cáncer de pulmón se pueden atribuir al radón en función de su concentración.

Según una cartografía del Consejo de Seguridad Nuclear, la geología de lugares como Galicia, Extremadura o las provincias de Barcelona y Girona hace que tengan niveles elevados de radón, si bien el gas se puede encontrar en todos los edificios.

"Los detectores de radón existentes ahora en el mercado hacen la lectura de forma pasiva, pero este prototipo permite automatizar el proceso de toma de datos y la ejecución de las acciones correctoras", ha señalado Celeste Fleta, investigadora del IMB-CNM-CSIC, que añade que este dispositivo tiene una eficacia un 10% superior a los sistemas actuales. 

Desarrollan un dispositivo portátil que mide los niveles de radón a distancia
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