viernes. 19.04.2024

Las farmacias en Reino Unido asumen un nuevo rol: diagnóstico de enfermedades comunes. En un intento de descongestionar los servicios de atención primaria, el Primer Ministro británico, Rishi Sunak, ha tomado la decisión de utilizar las farmacias como recurso para realizar diagnósticos. Esta medida ha generado controversia, pero se espera que alivie la presión sobre el sistema de atención médica.

Los farmacéuticos británicos tendrán la capacidad de diagnosticar hasta siete enfermedades comunes que suelen llevar a las personas a acudir al médico de familia.

Entre las enfermedades que podrán diagnosticar se encuentran la otitis, la inflamación de garganta, la sinusitis, la infección de orina, el herpes, las picaduras de mosquito y el impétigo, una infección cutánea.

El objetivo de esta medida en Reino Unido es reducir la saturación en los servicios de salud pública y agilizar el proceso de diagnóstico para enfermedades frecuentes.

El Reino Unido permite a las farmacias diagnosticar dolencias comunes