jueves. 01.06.2023

La USC recomienda a los médicos mejorar la comunicación de diagnósticos

La forma en la que el profesional transmite las primeras noticias de un diagnóstico juega un papel significativo en el recuerdo que se desarrolla de este hecho, así como en la persistencia del recuerdo, motivo por el cual se aconseja mejorar la práctica médica en su comunicación. 

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La forma en la que el profesional transmite las primeras noticias de un diagnóstico juega un papel significativo en el recuerdo que se desarrolla de este hecho, así como en la persistencia del recuerdo, motivo por el cual se aconseja mejorar la práctica médica en su comunicación. Esta es la principal conclusión del estudio titulado 'Flashbulb memories in the communication of the diagnosis of visual impairment: the effect of context and content', que acaba de ser publicado en la revista Children y cuya autoría corre a cargo de Emma Mayo Pais, José Eulogio Real Deus, Patricia María Iglesias Souto y Eva Mª Taboada Ares.

Este equipo investigador de la USC llevó a cabo un estudio longitudinal cuyo objetivo fue analizar las circunstancias en las que se produjo la primera noticia de la discapacidad visual de un hijo/a, y si su recuerdo persiste en el tiempo, generando un recuerdo flash. Entre los resultados obtenidos, se confirma la existencia de este tipo de recuerdo, más dependiente del contexto en el que se produce la noticia y de su contenido, que de factores sociodemográficos y clínicos.

"El diagnóstico de discapacidad visual de un niño/a es recordado vívida e intensamente por sus padres", explican desde el equipo investigador. Sin embargo, la forma en que se comunica el diagnóstico puede afectar el desarrollo y la persistencia de esta memoria. "El objetivo de este estudio es analizar las circunstancias en las que se da la primera noticia del diagnóstico de discapacidad visual en niños/as y si el recuerdo de este hecho persiste en el tiempo dando lugar a un recuerdo fulminante", añaden.

El estudio contó con la participación de 38 madres y se recogieron datos sobre variables sociodemográficas, clínicas, circunstancias que rodearon la comunicación del diagnóstico y el grado de concordancia de la información en las dos fases de la investigación. En la fase A, el tiempo transcurrido desde la recepción del diagnóstico fue de entre 5 y 10 años, mientras que en la fase B de la investigación el período temporal abarcó entre 15 y 20 años. "El diagnóstico se daba, en general, a ambos padres al mismo tiempo, en lenguaje médico y con poco tacto, generalmente en la consulta de un oftalmólogo", señalan.

El estudio concluye que las madres habrían preferido recibir la noticia de otra forma y se confirma la existencia de un recuerdo flash, más dependiente del contexto en el que se da el diagnóstico y su contenido que de factores sociodemográficos y clínicos. La forma en que se dan las primeras noticias del mencionado diagnóstico juega un papel importante en cómo se recuerda. Por tanto, se recomienda una mejora en la práctica médica en cuanto a la comunicación de dichos diagnósticos. En ambas fases la mayoría de los niños/as presentaba baja visión (73,7%), de origen congénito (71,1%), con grado de discapacidad profunda superior al 75% (73,6%) y sin otras discapacidades asociadas a la discapacidad visual (63,2%).


La importancia del lugar

En cuanto al lugar en el que se dio la primera noticia del diagnóstico, más del 70% de las madres dijeron haber sido informadas en el consultorio del profesional responsable de transmitir la noticia. "Cabe destacar, sin embargo, que en otros casos la noticia se dio en lugares menos apropiados", señalan desde el equipo investigador, como la sala de hospitalización (18,4%), un pasillo o sala de espera (2,6%), e incluso en la sala de partos (2,6%). "El lugar en el que se da el diagnóstico es claramente importante para las madres", añaden. En general, ambos padres estaban presentes cuando se dio el diagnóstico (60,5%). Sin embargo, en un alto porcentaje de casos (29,0%), el diagnóstico se dio solo a la madre, dejándola con la responsabilidad de dar la noticia a su pareja.

Con el objetivo de evaluar el grado de satisfacción con el diagnóstico, se les preguntó a las madres si les habría gustado recibir el diagnóstico de otra forma y si, además, buscaron una segunda opinión después de recibir la primera noticia. El 44,7% de las participantes expresaron su deseo de recibir la noticia de otra manera, y un alto porcentaje (71,1%) buscó la confirmación del diagnóstico por otro especialista.

Al comparar las respuestas de las personas participantes en cada una de las fases, se encontró un 92,1% de coincidencia, confirmando que el recuerdo de la primera noticia del diagnóstico es efectivamente duradero. Una década después de la primera evaluación, el 53,3% de las madres recordaban, de forma literal, la forma en que recibieron el diagnóstico de la discapacidad visual de su hijo/a, mientras que para el 44,7% restante se detectó una coincidencia parcial entre las respuestas dadas, ya que se mantuvo el significado a pesar de que no se usaron las mismas palabras. Estos resultados coinciden con la percepción subjetiva que tienen las personas participantes sobre su recuerdo de las primeras noticias del diagnóstico, confirmando la idea de que el impacto del mismo es tan fuerte que perdura en la memoria.

La USC recomienda a los médicos mejorar la comunicación de diagnósticos
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